Mientras en Buenos Aires llueve, un avión chárter cruza el Atlántico con un rival casi irreconocible a bordo. Burkina Faso despegó esta madrugada desde Casablanca, donde estuvo varado tres días, y aterrizará en Ezeiza alrededor de las 15.30. Tendrá apenas cinco horas y media para prepararse antes de enfrentar a la selección argentina, esta noche a las 21, en el Monumental. Será el primer cruce de la historia entre ambos países.

La delegación debía viajar el 30 de septiembre, después de vencer 1 a 0 a República Centroafricana en Marruecos por la clasificación a la Copa Africana 2027. Sin embargo, la empresa contratada canceló el vuelo sin previo aviso, según informó la Federación Burkinesa de Fútbol (FBF). Siguieron dos intentos de salida frustrados y un conflicto por las condiciones: los jugadores rechazaron un vuelo comercial con escalas y reclamaron un chárter. "Ciertas limitaciones, especialmente las relacionadas con los tiempos de viaje, generaron reticencias entre los jugadores", reconoció la FBF en un comunicado.

El malestar también fue económico: la AFA cubre pasajes, hotel y comidas, pero no paga premio ni comparte la recaudación. Hasta la ministra de Deportes tuvo que intervenir.

Un plantel de emergencia

El avión despegó con un grupo muy distinto del previsto. Según la prensa burkinesa, el volante Bebel Doumbia, del Rapid de Bucarest, fue el único integrante del plantel mayor que subió. Para completar la nómina, el técnico Amir Abdou recurrió a la Sub-23, que se preparaba para un amistoso con Malí que terminó suspendido. "El entrenador deberá arreglárselas sin varios jugadores clave", admitió la federación.

La paradoja es evidente: de acuerdo con medios africanos, Abdou les había advertido a sus futbolistas que jugar en el Monumental podía ser una oportunidad única en sus carreras.

Las ausencias pesan: en el último partido, diez de los 11 titulares actuaban en Europa, entre ellos el capitán Edmond Tapsoba, compañero de Ezequiel Fernández en Bayer Leverkusen.

Lluvia y frío en la previa del segundo amistoso

El clima completa un escenario adverso. Rige un alerta amarilla por tormentas en el AMBA, con acumulados de hasta 50 milímetros y posible granizo. La mejoría llegaría hacia la noche, con unos 12 grados. En Uagadugú, la capital burkinesa, los termómetros superan por estos días los 30.

En River aseguran que el césped está en óptimas condiciones, aunque el agua podría volverlo más pesado.

Tierra de hombres íntegros

Eso significa Burkina Faso, nombre que impuso Thomas Sankara en 1984; hasta entonces, el país se llamaba Alto Volta. Tiene unos 24 millones de habitantes y en su territorio conviven 59 lenguas, aunque la mitad de la población habla moré. Entre sus postales figura un lago con un centenar de hipopótamos.

El apodo del seleccionado, los "Potros", remite al caballo de la princesa Yennenga, figura legendaria del pueblo mossi. La misma leyenda da nombre al máximo premio del Fespaco, el festival de cine de Uagadugú, considerado el más importante de África.

Animador sin Mundial

Los "Potros" nunca disputaron una Copa del Mundo. Quedaron a las puertas de Brasil 2014, cuando Argelia los eliminó en el repechaje por gol de visitante, y rumbo a 2026 terminó detrás de Egipto. En el plano continental, en cambio, fueron finalistas de la Copa Africana en 2013, terceros en 2017 y cuartos en 1998, como anfitriones, y en 2021. Ocupan el puesto 62 del ranking FIFA y, entre 2025 y 2026, ganaron 11 de sus 17 partidos.

Abdou, franco-comorense que clasificó a Comoras a su primera Copa Africana, deberá buscar el batacazo con futbolistas que hasta hace dos días preparaban otro partido. Para ellos, el Monumental será una vidriera inesperada.