Los funcionarios del Ejecutivo municipal y los concejales de Yerba Buena comenzarán a ser sometidos a controles toxicológicos, en cumplimiento de la ordenanza 2.032. El objetivo, según explicó a LA GACETA Flavia Molé, directora del Centro de Salud Ramón Carrillo, es fortalecer la transparencia institucional y garantizar que quienes ocupan cargos públicos puedan ejercer sus funciones sin la incidencia de determinadas sustancias.
En diálogo con LG Play, la profesional contó que el mecanismo alcanzará tanto a quienes ya se encuentran en funciones como a quienes se incorporen posteriormente a alguno de los cargos contemplados por la normativa. “Sobre todo, que los vecinos de Yerba Buena tengan la tranquilidad de que los funcionarios que los representan están cumpliendo idóneamente y plenamente sus funciones”, señaló la médica.
Los estudios, según explicó Molé, estarán orientados a detectar seis tipos de sustancias consideradas entre las de consumo más frecuente: cannabis, cocaína, anfetaminas, metanfetaminas, opiáceos y benzodiazepinas.
Yerba Buena: los controles toxicológicos a funcionarios comenzarían en octubreEl procedimiento no será aplicado de manera general y simultánea a todos los funcionarios. Cada persona tendrá asignado un número y, una vez al año, se realizará un sorteo aleatorio. De allí surgirán tres o cuatro funcionarios, de acuerdo con lo establecido en la ordenanza y el protocolo. Una vez seleccionados, tendrán 48 horas para presentarse a realizar el examen.
Qué pasa si el primer test da positivo
El primer estudio será un test de detección rápida, utilizado como instancia de screening. Si arroja un resultado positivo, no significará automáticamente que el funcionario haya consumido de manera ilegal una determinada sustancia.
Molé explicó que pueden aparecer metabolitos que requieran un análisis más preciso. Por ese motivo, ante un resultado positivo se realizará una segunda prueba en un laboratorio especializado, mediante técnicas de mayor especificidad, entre ellas la espectrometría.
“Si se encuentran en ese primer test restos de metabolitos de una droga, no se puede inferir que esa persona está haciendo consumo ilegal de una sustancia”, aclaró.
La segunda instancia será la que determine si existe realmente un resultado positivo confirmatorio. Además, si ese análisis confirma la presencia de la sustancia, el funcionario tendrá la posibilidad de solicitar una contraprueba en otro laboratorio, que deberá realizarse en un plazo cercano a los cinco días.
El caso del coqueo y los medicamentos
Durante la entrevista también se planteó una situación particular para Tucumán y el norte argentino: el hábito de coquear, además del consumo de determinados medicamentos que podrían interferir en un análisis inicial.
Molé remarcó que justamente por situaciones de este tipo el primer resultado no puede ser tomado como una confirmación definitiva. El protocolo contempla una segunda instancia destinada a determinar con mayor precisión el origen del resultado.
Según anticipó la directora del Carrillo, el cumplimiento de la normativa comenzará dentro de aproximadamente 15 días.
Como primera etapa, se prevé que tres funcionarios se sometan voluntariamente al procedimiento: el intendente de Yerba Buena, Pablo Macchiarola; el presidente del Concejo Deliberante, Javier Jantus; y el concejal Mauricio Argiró, según indicó Molé. Después de esta instancia inicial, el mecanismo previsto será el sorteo anual entre los funcionarios alcanzados por la ordenanza.