Mañana quedará abierta al público en el Museo de Arte Sacro de la Arquidiócesis de Tucumán (Congreso 53) una nueva sala permanente dedicada a la obra de Juan Antonio Ballester Peña. Será con una exposición curada por Silvia Calafiore, en la que se presentará una colección donada por la familia del artista, referente clave en la renovación del arte religioso argentino.

Esta valiosa colección, que se integra de manera definitiva al acervo de la institución, permitirá redescubrir el trabajo de una figura central en la historia del arte nacional. En su texto “Forma, símbolo y trascendencia”, la curadora señala cómo el acercamiento a lo religioso en Ballester Peña implicó una investigación estética viva, capaz de asumir los lenguajes contemporáneos sin perder su dimensión espiritual. El recorrido por esta nueva sala, con diseño museográfico a cargo de Estudio Maleza, se articula a través de cuatro ejes curatoriales que estructuran la vasta producción del artista: los ángeles, las vírgenes, los paisajes y la imaginería religiosa. Las piezas exhibidas revelan una vocación cimentada en una profunda coherencia entre la vida y la creación.

Los vicepatronos de la ciudad reposan en el Museo de Arte Sacro

Las autoridades del Consejo de Administración y de la Fundación Amigos del Museo de Arte Sacro, Raúl Ajmat y Mayi Arias de Frías Silva, respectivamente, destacan que la apertura de esta sala constituye un hito fundamental para la historia de la institución, que tiene más de medio siglo de presencia en la provincia.