Una taza de avena, cacao puro y un huevo bastan para elaborar una merienda recomendada por especialistas en nutrición con el objetivo de estimular la actividad cerebral. Esta receta sin harinas refinadas ni azúcares añadidos se cocina en sartén en menos de 15 minutos, combinando la energía de digestión lenta de la avena con el aporte proteico del huevo.

Panqueques sin harina a base de leche en polvo: cómo preparar el desayuno alto proteína, sin gluten y en cinco minutos

Según detalla la especialista Paula Martín Clares, autora del libro Tu cerebro también come, la eficacia del plato reside en el uso de cacao en polvo libre de azúcares. Este ingrediente aporta flavonoides, magnesio y teobromina, componentes que optimizan el riego sanguíneo al cerebro sin provocar las oscilaciones bruscas de glucosa generadas por los chocolates comerciales.

Cómo hacer las tortas de avena y cacao

Ingredientes

  • 1 taza de avena arrollada
  • 2 cucharadas de cacao puro en polvo (sin azúcar)
  • 1 huevo
  • ½ banana madura (para ligar y aportar dulzor natural)
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • ¼ taza de leche o bebida vegetal
  • Una pizca de sal

Procesar la avena: Colocá la avena en una licuadora o procesadora y triturála durante 30 segundos hasta obtener una harina rústica y gruesa. No es necesario que quede excesivamente fina.

Integrar los húmedos: Pisá la banana con un tenedor hasta formar un puré uniforme. Agregá el huevo y batí ligeramente hasta integrar ambos ingredientes.

Mezclar los secos: En un recipiente aparte, combiná la harina de avena obtenida con el cacao en polvo puro, el polvo de hornear y una pizca de sal.

Formar la masa: Uní ambas preparaciones incorporando la leche de a poco. Revolvé de manera continua hasta lograr una mezcla espesa que logre sostenerse en la cuchara.

Calentar la sartén: Llevá una sartén antiadherente a fuego medio-bajo con una pequeña gota de aceite neutro o una pincelada de manteca. Controlar la temperatura resulta clave para evitar que se quemen por fuera o queden crudas en el centro.

Cocinar la primera cara: Verté porciones de masa del tamaño de un alfajor mediano. Cociná sin moverlas durante dos o tres minutos, hasta que los bordes se noten secos y comiencen a formarse pequeñas burbujas en la superficie.

Dorar y servir: Dales la vuelta con cuidado y dejá cocinar la otra cara durante un minuto más. Servilas tibias, solas o acompañadas con arándanos frescos, manteca de maní o frutas de estación.