La derrota 1 a 0 ante Aldosivi en el José María Minella frenó la racha de Atlético Tucumán tras la clasificación a semifinales de la Copa Argentina y mostró el costo físico y mental de la seguidilla que había comenzado frente a River nueve días antes. Con viento, frío, lluvia y un campo muy rápido, el “Decano” estuvo un paso por detrás de su rival, no encontró cómo romper el bloque del “Tiburón” y falló en los metros finales.
Bandas sin salida
Julio César Falcioni mantuvo el 4-1-4-1, con Gianluca Ferrari junto a Luciano Vallejo en la zaga central y Julián Fernández en el mediocampo. Aldosivi se paró con un 4-1-2-1-2: Nicolás Linares de tapón, Lucas Castro y Matías García como interiores, y Nicolás Gaitán de enlace con libertad.
El local congestionó el medio para cortar la generación del “Decano” y llevarlo a jugar por afuera. Ahí estuvo el problema de la visita. Con el centro tapado, Atlético cargó casi todos sus ataques por la izquierda, con las subidas de Ignacio Galván y la insistencia de Nicolás Laméndola. Pero los extremos no rindieron. El "Chueco" eligió mal los caminos, perdió casi todos los duelos individuales y abusó de gambetas que no llevaron a nada. Por la derecha, Renzo Tesuri no encontró espacios ni se asoció con Leonel Di Plácido.
Con las bandas controladas y Leandro Díaz casi sin contacto con el balón, solo Lautaro Godoy intentó dar claridad. El mediocampista volvió a hacerse cargo de la conducción y pidió siempre la pelota, pero el césped mojado le complicó la precisión: varios pases al vacío se hicieron largos y terminaron en manos del arquero local o en saque de meta.
Desatención y gol
El primer tiempo fue cerrado, trabado y con pocas llegadas. Pero en el complemento el partido se abrió. El local, con la urgencia de luchar por la permanencia, salió con más intensidad y expuso los huecos de la defensa tucumana.
Primero llegó un cabezazo de Agustín Palavecino que pasó cerca, y enseguida una magnífica atajada de Luis Ingolotti ante Tomás Fernández en un mano a mano tras una muy buena habilitación de Gaitán. A los 11 minutos, Aldosivi aprovechó su buen momento, armó una jugada colectiva por el carril derecho y el propio Fernández definió de primera dentro del área para el 1 a 0. Atlético llegó tarde a las coberturas y dejó libre la puerta del área.
Empuje sin puntería
Con el marcador en contra, el “Emperador” movió el banco enseguida. A los 14 minutos del complemento sacó a sus dos extremos, Laméndola y Tesuri, y mandó a la cancha a Alexis Canelo y Ramiro Ruiz Rodríguez. Más tarde hizo ingresar a Juan Infante y al juvenil Rodrigo Granillo.
Los cambios le dieron algo más de empuje al equipo. Con las líneas adelantadas, los de Falcioni hicieron retroceder a Aldosivi, sumaron gente en el área rival y lo apuraron durante unos 15 minutos. Pero la precisión nunca llegó. El "Tiburón" cedió la pelota, se dedicó a defender la ventaja cerca de su arco, y casi liquida el pleito a los 40 minutos, cuando el VAR anuló por posición adelantada el gol de Martín García.
A pesar de ese leve dominio final, Atlético volvió a fallar en la definición. A los 44 minutos, Canelo quedó mano a mano con el arquero, pero dudó al perfilarse y Joaquín Pombo llegó a bloquearle el remate.
La derrota en Mar del Plata le impidió al “Decano” meterse en zona de clasificación y dejó algunos interrogantes: al equipo le faltaron piernas para presionar y sus atacantes no estuvieron finos, lo que hizo que el sistema se vuelva vulnerable. El parate por la fecha FIFA le dará 12 días de descanso, que vienen como anillo al dedo para que el plantel recupere físico, acomode las piezas y encare la recta final con la energía que demanda la propuesta de Falcioni.