Cuando la clasificación parecía escaparse, Ramiro Tulián apareció con un remate desde media distancia. A los 49 minutos del segundo tiempo, el juvenil convirtió el 1-1 frente a Venezuela y aseguró el pasaje de la Selección a las semifinales de los Juegos Suramericanos.

El gol volvió a poner el nombre del enganche de 18 años en escena. Tulián comenzó su formación en el Club Atlético Las Flores y posteriormente se incorporó a Belgrano de Córdoba, donde se transformó en una de las principales promesas de las divisiones inferiores.

Su llegada también significó un importante ingreso para su club de origen. La operación contempló el pago de U$S 100.000 en dos cuotas a Las Flores, dinero que permitió reinaugurar su sede social. Además, se estableció una tercera cuota de U$S 50.000 cuando el futbolista complete 450 minutos en Primera y una plusvalía del 10% de una futura transferencia.

Una de las apuestas de Belgrano

El crecimiento de Tulián comenzó a trasladarse rápidamente al fútbol profesional. El 20 de febrero hizo su debut oficial en Primera durante el empate 1-1 de Belgrano frente a Defensa y Justicia.

En mayo llegó otro momento especial: convirtió su primer gol como profesional durante la victoria 4-0 sobre Sarmiento de Junín.

Sus actuaciones llevaron al club de barrio Alberdi a asegurar su continuidad. El juvenil extendió su contrato hasta el 31 de diciembre de 2028 y quedó protegido por una cláusula de salida de 12 millones de dólares.

Su recorrido con la camiseta argentina tampoco comenzó en los Juegos Suramericanos. Tulián integró el plantel que disputó el Mundial Sub-17 en Qatar y convirtió dos goles: uno frente a Bélgica durante el debut y otro contra México en los dieciseisavos de final.

Ahora volvió a aparecer cuando Argentina más lo necesitaba. Su gol ante Venezuela permitió conseguir el empate agónico y sellar la clasificación a semifinales, donde el equipo dirigido por Diego Placente enfrentará a Chile.