A medida que se acerca el calendario electoral, las pintadas políticas vuelven a aparecer en distintos puntos de San Miguel de Tucumán. Frente a este escenario, los concejales Gustavo Cobos y José María Canelada impulsan un proyecto de ordenanza para ampliar las restricciones existentes y establecer sanciones para quienes vandalicen el espacio público con propaganda política.
“Cada vez que se acercan las elecciones, nuestra provincia y nuestra ciudad son secuestradas por algunos pillos que creen que el espacio público es de ellos”, cuestionó Canelada durante una entrevista con LA GACETA. El concejal señaló que comenzaron a observarse paredes, postes y semáforos pintados, además de afiches colocados en lugares que no están habilitados.
Según explicó, la iniciativa busca que la prohibición alcance a una mayor cantidad de bienes públicos y que, además, exista una consecuencia concreta ante los incumplimientos. “Una norma sin sanción termina siendo una norma boba, una norma que no sirve de absolutamente nada”, afirmó.
Multas y obligación de reparar
El proyecto contempla una sanción económica que, de acuerdo con los valores actuales planteados por los ediles, podría llegar hasta los $230.000 por cada pintada o acto de vandalismo detectado.
La propuesta también establece que no bastará con pagar una multa. Quien haya realizado la pintada deberá restaurar el espacio afectado y devolverlo a su estado original.
“Si vos en un barrio tenés todos los postes pintados, vas a multiplicar $230.000, o el valor que se establezca en su momento, por cada uno de estos hechos de vandalismo”, explicó Canelada.
El proyecto contempla, además, que la responsabilidad pueda alcanzar tanto a quien realiza materialmente la pintada como a quien la haya ordenado. “El autor material y el autor intelectual son igual de responsables”, sostuvo el concejal.
Para determinar responsabilidades, Cobos y Canelada mencionaron como posibles elementos de prueba las cámaras de seguridad, los testimonios y otras herramientas de control disponibles en la ciudad.
“La ciudad es de los vecinos, no es de ningún político. Por lo tanto, hay que respetarla y cuidarla”, resumió Canelada.
Los concejales también destacaron el trabajo de la organización Meta Tucumán, que desde hace años viene planteando la problemática de las pintadas y el deterioro del espacio público durante los períodos electorales.
Un plan contra las inundaciones
Cobos y Canelada también presentaron un segundo proyecto, esta vez orientado a establecer un plan de prevención frente a las inundaciones en San Miguel de Tucumán.
Cobos advirtió sobre los problemas que atraviesa la ciudad cada vez que se producen lluvias intensas y planteó la necesidad de trabajar sobre los desagües pluviales, el mantenimiento de los canales y la prevención.
El concejal sostuvo que el crecimiento de las superficies asfaltadas redujo la capacidad del suelo para absorber el agua y consideró necesario determinar con claridad por dónde debe escurrir el agua en cada sector de la ciudad.
La iniciativa propone, entre otras medidas, establecer pautas para la limpieza y mantenimiento de los canales y desagües, además de desarrollar campañas de concientización para los vecinos.
“Cuando cae el agua en una ciudad que ya ha roto toda su capa permeable, hoy tenemos asfalto donde antes había una tierra que ayudaba a que se vaya el agua”, explicó Cobos.
Según señalaron, el Municipio identificó 31 puntos críticos en su relevamiento de contingencias hídricas realizado el año pasado. Los concejales aseguran haber detectado al menos otros 10 sectores con problemas que no figurarían en ese listado.
Entre las zonas mencionadas aparecen el pasaje Cenón Santillán, sectores del barrio Modelo y distintos puntos del norte de la ciudad que suelen quedar complicados cuando llueve.
Reclamos por la situación de la SAT
Durante la entrevista, los concejales también cuestionaron la respuesta de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) frente a los reclamos de los vecinos.
Cobos sostuvo que algunas obras comenzaron luego de reiterados pedidos de los vecinos y de acciones impulsadas junto a Canelada, incluso mediante presentaciones judiciales.
“Lo que seguimos observando es el destrato hacia el usuario que sigue llamando por teléfono y no tiene respuesta”, afirmó.
Canelada, por su parte, cuestionó que algunas intervenciones se produzcan como reacción a los reclamos y vinculó la aparición de obras en determinados barrios con la proximidad del proceso electoral.
“Están a meses de las elecciones y recién ahora se acuerdan de los barrios que han abandonado 40 años”, dijo.
En ese contexto, los ediles plantearon que la discusión electoral debería incluir también los problemas cotidianos de los vecinos, como las inundaciones, la falta de agua, el estado de las calles y la inseguridad, además de las candidaturas.
“Creo que lo que hay que hacer es bajar un poquito la espuma de los que están ansiosos por el 9 de mayo”, sostuvo Canelada. “Vamos a resolver ahora lo que nos está pasando, que no la estamos pasando bien los tucumanos”.