DESDE NEUQUÉN.- Mert Alkaya sabía que el desafío sería grande. Había estudiado a Thiago Tirante, conocía la potencia de su saque y esperaba encontrarse con un rival acostumbrado a escenarios importantes. Lo que no terminaba de dimensionar era todo lo que iba a suceder alrededor de la cancha. Después de caer 6-2 y 6-4 ante el platense en el segundo punto de la serie por Copa Davis, el primer singlista de Turquía reconoció que el ambiente del Ruca Che fue una experiencia completamente nueva para él.
“Esperaba que el público en Argentina fuera increíble, pero era la primera vez que jugaba con una atmósfera así”, admitió Alkaya después del segundo punto de la serie. El ruido permanente, los festejos y el empuje desde las tribunas terminaron convirtiéndose en otro factor del partido. “Fue increíble. Me sorprendió y, al mismo tiempo, me generó mucha presión”, agregó.
La diferencia entre conocer a Tirante desde afuera y enfrentarlo dentro de la cancha también apareció rápidamente. Alkaya sabía que el argentino tenía en el servicio una de sus principales armas y que durante la temporada había registrado velocidades importantes. Sin embargo, experimentarlo desde el otro lado de la red fue distinto.
“Era algo que esperaba de él porque tiene un saque increíble y está acostumbrado a jugar en grandes escenarios. Pero verlo desde afuera es muy diferente a enfrentarlo dentro de la cancha”, explicó. “Es un saque muy ofensivo y potente. También es un jugador increíble, así que sabía que iba a encontrarme con ese nivel”.
Un partido más cerrado de lo que indicó el marcador
El 6-2 del primer set pareció mostrar una diferencia amplia, aunque Alkaya sintió que el desarrollo había sido bastante más complejo. Después de un comienzo parejo, Tirante encontró el primer quiebre en el tercer game y empezó a dominar el partido apoyado en su servicio y en la potencia de su derecha.
El turco intentó modificar su posición dentro de la cancha para encontrar respuestas. “En el primer set intenté jugar un poco más atrás. Después busqué meterme más en la cancha y ser más agresivo, especialmente con mi segundo y tercer golpe. Hice lo mejor que pude, pero él logró quebrarme y terminó marcando la diferencia”, explicó.
En el segundo parcial consiguió acercarse mucho más al nivel del argentino. Los dos sostuvieron sus servicios durante buena parte del set y Alkaya logró llevar el partido hasta el tramo decisivo. Allí, Tirante jugó un noveno game prácticamente perfecto, consiguió el quiebre en cero y después cerró el encuentro con su saque.
“Para mí fue diferente jugar a este nivel y también en una atmósfera como esta. Fue un partido muy cerrado y él pudo mantenerse muy sólido en los momentos importantes”, analizó Alkaya, que también reconoció que el desgaste físico terminó influyendo en el desarrollo.
Dos voces turcas en medio del Ruca Che
Dentro de un estadio volcado completamente a favor de Argentina hubo, sin embargo, un pequeño apoyo para Alkaya y sus compañeros. Dos hinchas turcos estuvieron en las tribunas del Ruca Che y el propio jugador contó que el equipo colaboró para que pudieran presenciar la serie.
“No hay mucha gente de Turquía viviendo acá. Habíamos visto que algunas personas se habían comunicado a través del Instagram de la Federación y nos dijeron que eran turcos y que querían venir al partido. A último momento pudimos ayudarlos para que consiguieran entradas”, relató.
En medio de una cancha dominada por camisetas argentinas, su presencia tuvo un valor especial. “Sabíamos que íbamos a estar en minoría y muy lejos de casa, así que contar con gente de Turquía alentándonos hizo que nos sintiéramos un poco más cerca de casa”, reconoció.
Oral y la misión de seguir con vida
La derrota de Alkaya dejó a Turquía 0-2 y con una tarea difícil para el domingo. Erhan Oral, capitán del equipo visitante, evitó hacer demasiados cálculos y dejó claro cuál será la prioridad: sobrevivir al dobles para mantener abierta la serie.
“Mañana primero tenemos el dobles y después los singles. No vamos a trabajar ahora sobre algo específico porque primero tenemos que definir el equipo de dobles y, dependiendo de lo que ocurra en ese partido, veremos cómo afrontamos los singles”, explicó.
Oral también reconoció la fortaleza argentina en esa especialidad. “Sabemos que Argentina tiene muy buenos jugadores de dobles y que están muy bien ubicados en el ranking. Para dar vuelta la serie, primero tenemos que concentrarnos en ganar el dobles. Después veremos cómo continúa”, sostuvo.
Turquía quedó contra las cuerdas, pero Alkaya se llevó de su primera jornada en Neuquén algo más que una derrota. Se encontró con un rival que confirmó lo que esperaba dentro de la cancha y con un escenario que, según reconoció, terminó sorprendiéndolo mucho más.