La Copa Davis ya tiene todo listo en Neuquén y una de las grandes particularidades de la serie está en la cancha. Según informó LA NACIÓN, la superficie dura que utilizarán Argentina y Turquía llegó desde España después de un recorrido de miles de kilómetros. Partió de Barcelona el 23 de julio, cruzó el océano en barco y arribó a Buenos Aires el 14 de agosto. Luego, una carga de 20.000 kilos viajó en camión hasta Neuquén.

La Asociación Argentina de Tenis contrató a la empresa española GreenSet para instalar la pista. De acuerdo con la información publicada por LA NACIÓN, la elección se produjo después de analizar distintas alternativas y ante la falta de proveedores sudamericanos que ofrecieran una superficie que cumpliera con los requisitos de la Federación Internacional de Tenis. La compañía ya había trabajado con Argentina en otras series de Copa Davis.

La construcción tuvo además una particularidad por las características del Ruca Che. Como el estadio tiene parquet, primero se colocó una protección especial y luego se instalaron placas de madera encastradas. Sobre esa base se aplicaron distintas capas de sellador, pintura y arena de sílice. Ese material permite generar una superficie con cierta capacidad de deslizamiento y una sensación más mullida para los jugadores.

El armado de la cancha demandó solamente cuatro días y estuvo a cargo de tres técnicos enviados desde España. También se instaló el sistema de “Llamado electrónico de línea”, una tecnología que permite determinar en tiempo real si una pelota fue buena o mala mediante distintas cámaras ubicadas alrededor del court. De todas maneras, habrá jueces de línea disponibles ante una eventual falla del sistema. 

Una cancha pensada para el estilo de Argentina

La velocidad tampoco fue elegida al azar. Javier Frana, capitán del equipo argentino, pidió una superficie media, nivel 3 dentro de las cinco categorías reconocidas por la ITF. Thiago Tirante explicó que durante los entrenamientos la cancha comenzó algo lenta y fue tomando mayor velocidad con el uso. El tenista destacó además el pique de la pelota y las posibilidades que ofrece para construir los puntos. 

Lo llamativo es que la cancha tendrá una vida muy corta en Neuquén. La AAT contrató el servicio exclusivamente para esta serie y, una vez que termine el enfrentamiento entre Argentina y Turquía, comenzará el desarmado. Los elementos utilizados serán trasladados nuevamente a España. La superficie que llegó desde Europa transformó por unos días al Ruca Che en una sede de Copa Davis, pero después de la competencia volverá a cruzar el océano.