La llegada de la Copa Davis a Neuquén ya provocó un impacto que excede lo que pueda suceder dentro de la cancha durante la serie entre Argentina y Turquía. Por primera vez, la competencia desembarcó en la Patagonia y la respuesta fue inmediata: cerca de 3.000 entradas se agotaron en menos de media hora y, durante toda la semana, se multiplicaron las actividades relacionadas con el tenis en distintos puntos de la provincia, mucho más allá del Ruca Che, convertido por estos días en el punto neurálgico de este fenómeno deportivo que atraviesa al sur del país.
Para Pablo Pilotto, presidente de la Federación Neuquina de Tenis, la dimensión del acontecimiento no admite demasiadas comparaciones. “Es un hecho histórico que excede a todos los eventos de orden tenístico que hemos tenido en toda la historia del tenis en la provincia y la Patagonia. Es la serie más austral de la historia de esta competencia en el país, así que estamos orgullosos y muy contentos”, aseguró en diálogo con LA GACETA.
Por qué la Copa Davis llegó a Neuquén
Durante mucho tiempo, la posibilidad de albergar una serie de semejante magnitud parecía lejana. Según explicó Pilotto, la elección de Neuquén (apenas la sexta provincia que logra albergar una Davis) surgió de una combinación entre la intención de federalizar este tipo de acontecimientos y el impulso de las autoridades provinciales y municipales.
“Creo que primero hubo una decisión política, tanto del Gobierno de la Provincia como del Gobierno municipal, que están tratando de impulsar eventos importantes para que la gente de la provincia y, en este caso, de toda la Patagonia pueda disfrutar de estos espectáculos cerca de su casa y no tenga que trasladarse a otros lugares del país”, explicó.
También destacó el impacto que puede generar por fuera del deporte. “Hay que tener en cuenta lo que derrama económicamente en cuanto a hotelería, gastronomía y un montón de otras cosas que hacen al crecimiento y al posicionamiento de la provincia. En este caso, además, a nivel mundial, porque es un evento internacional”, agregó.
La posibilidad comenzó a tomar forma entre rumores, aunque Pilotto tampoco conocía inicialmente cuánto había avanzado la negociación. La confirmación llegó durante una asamblea de presidentes de federaciones del interior realizada en la Asociación Argentina de Tenis (AAT), en Buenos Aires.
“Desde todos lados me preguntaban y yo no sabía mucho porque esto se maneja en otro nivel de toma de decisiones. Realmente nos enteramos en una asamblea”, recordó. Allí coincidió, entre otros dirigentes, con Augusto Arquez, presidente de la Asociación Tucumana de Tenis.
Una vez confirmada la sede, comenzó el trabajo conjunto para intentar que la llegada del equipo argentino tuviera repercusión más allá de los días de competencia.
Entradas agotadas en menos de media hora
Si existían dudas sobre la respuesta que tendría una Copa Davis disputada lejos de los centros que habitualmente reciben al seleccionado argentino, la venta de entradas entregó rápidamente una respuesta.
“La gente de la Asociación que hace el contacto con la ticketera me avisó que a los 22 o 25 minutos ya se habían agotado. Realmente sorprendieron las ganas de comprar entradas y de concurrir al espectáculo”, contó Pilotto.
La demanda incluso continuó cuando ya no quedaban localidades disponibles. “Antes de empezar esta charla me seguían llegando mensajes preguntándome si sabía de alguien que tuviera una entrada. Es una locura. Pero es una locura linda, de esas que hacen que estemos agotados de tanto trabajar, pero que también te dan ganas de ir por más cosas”, reconoció.
El dirigente fue todavía más lejos al dimensionar el interés que despertó la serie. “Si el estadio fuese del doble de tamaño, creo que se hubiera llenado igual”, aseguró.
La capacidad limitada (cerca de 3.000 personas) también abrió otra posibilidad para aquellos chicos que no consiguieron entradas. Durante la semana, las escuelas de tenis pudieron acercarse para observar los entrenamientos del seleccionado argentino y tener un contacto poco habitual con jugadores del máximo nivel.
“Cuando yo era chico, para vivir algo así había que ir a Buenos Aires, no había otra posibilidad. Hoy ves pasar a los chicos de las escuelas de tenis entrando al estadio para mirar los entrenamientos”, comparó.
El legado que busca dejar la Copa Davis en Neuquén
Ese punto constituye, precisamente, uno de los principales objetivos de los dirigentes locales: que el paso de la Copa Davis no termine cuando se dispute el último punto de la serie contra Turquía.
En los días previos se realizaron capacitaciones, cursos y distintas actividades de promoción. Hubo acciones en el Cenotafio de los Caídos en Malvinas y la agenda se extendió hacia Plottier, Neuquén capital y Añelo.
“Queremos que todas esas acciones se sumen a esta gran movida y que esto no quede simplemente en un evento puntual, sino que deje sembrado más tenis en la provincia”, explicó Piloto.
Actualmente, el tenis neuquino cuenta con 13 clubes afiliados, aunque las enormes distancias de la provincia representan uno de los principales desafíos para su desarrollo. Existen instituciones ubicadas a cientos de kilómetros de la capital y durante este año se impulsó una campaña para sumar clubes del interior.
“Las distancias a veces dificultan las cosas, pero nuestra postura es que, más que verlo como una dificultad, lo tomamos como un desafío para ver cómo podemos seguir creciendo”, señaló. El objetivo para después de la Davis será avanzar con un plan que incluya tenis social y escolar y que pueda sostenerse en el tiempo.
Neuquén tampoco parte desde cero en su relación con el tenis profesional. Pilotto recordó que desde 2007 la provincia organiza torneos Futures y que este año volverá a recibir competencias femeninas durante octubre y noviembre. Esas experiencias, explicó, permiten que jugadoras locales tengan contacto con otro nivel competitivo y, progresivamente, comiencen a participar gracias a invitaciones o incluso por ranking propio.
Sin embargo, ninguna de esas experiencias tuvo la dimensión de lo que ocurre esta semana. Por eso, mientras Argentina y Turquía se preparan para salir a la cancha, en Neuquén ya aparece otra discusión: qué quedará cuando la Copa Davis se vaya.
Para Pilotto, una parte de esa respuesta ya puede encontrarse en los chicos que durante estos días se acercaron al estadio para observar de cerca a los jugadores argentinos. Una escena que durante buena parte de la historia del tenis patagónico hubiera requerido recorrer más de 1.000 kilómetros y que esta vez ocurrió en casa.