Las verduras son un alimento fundamental en una alimentación variada. Sin embargo, muchas veces terminan en la basura porque no llegan a consumirse antes de perder su frescura. Una alternativa práctica para evitarlo es congelarlas correctamente y conservarlas para futuras preparaciones.

La cocinera e influencer Paulina Cocina compartió diferentes métodos para guardar verduras y frutas en el freezer. La clave está en realizar algunos pasos previos según cada alimento para preservar mejor su textura, sabor y propiedades.

Cómo congelar las verduras y mantener su sabor

Las verduras de hoja suelen deteriorarse rápidamente, por lo que la espinaca puede ser una buena candidata para guardar en el freezer. Primero hay que retirar los tallos y conservar las hojas. Después, se deben lavar muy bien y colocar en una olla sin escurrir completamente.

La cocción se realiza a fuego bajo y con la olla tapada, aprovechando el vapor generado por el agua. De esta manera, las hojas quedan listas para ser conservadas en el freezer y utilizadas en futuras preparaciones.

El método para congelar el brócoli

El brócoli también requiere una cocción breve antes de congelarlo. Para prepararlo, se divide en pequeños ramilletes y se hierve durante uno o dos minutos.

El tallo tampoco tiene que desperdiciarse. Se puede pelar para aprovechar la parte más tierna y cocinarla junto con los ramilletes.

Cómo congelar las papas en casa

Las papas congeladas también pueden prepararse en casa y conservarse para tener un acompañamiento listo en cualquier momento.

El primer paso consiste en lavar, pelar y cortar las papas en bastones de tamaño similar. Luego se colocan en agua hirviendo con un poco de vinagre durante aproximadamente dos minutos.

Después de retirarlas, hay que acomodarlas separadas sobre una superficie para llevarlas al freezer. Una vez que estén congeladas, pueden pasarse a una bolsa o recipiente.

Con estos pasos, distintas verduras pueden conservarse durante más tiempo y quedar listas para utilizar en futuras comidas, una alternativa práctica para aprovechar los alimentos y reducir desperdicios.