Hace 19 años todavía no existían las aulas, los pasillos ni las generaciones de graduados. Antes de todo eso hubo una idea. Una universidad que todavía no tenía estudiantes, carreras ni títulos, pero que ya imaginaba un lugar para el conocimiento y la formación. Con esa imagen, Catalina Inés Lonac, fundadora de la Universidad San Pablo-T, recorrió la historia de la institución durante el acto por su 19° aniversario. La celebración reunió a autoridades, docentes, trabajadores, estudiantes y miembros de la comunidad universitaria, a un año de que la casa de estudios alcance sus dos décadas.
“Una universidad no se funda una sola vez. Se funda cada mañana”, planteó Lonac durante su discurso. Para la empresaria, la institución se construye no solamente a partir de quienes la crearon, sino también con el trabajo cotidiano de profesores, investigadores, empleados y estudiantes.
El secundario de la Universidad San Pablo-T abrió las inscripciones para el ciclo lectivo 2027La ceremonia estuvo encabezada por Lonac, presidenta de la Fundación para el Desarrollo, junto al rector Ramiro Albarracín. También participaron el vicerrector Matías Röhmër Litzmann y Horacio Deza, rector emérito y director del Instituto de Salud y Calidad de Vida.
Uno de los momentos de la jornada estuvo dedicado a quienes llevan 15 años trabajando en la Universidad. Matilde Ferro, Elva Salazar y Catalina Rocchia Ferro fueron algunas de las integrantes de la institución que recibieron medallas por su trayectoria.
La celebración también tuvo un lugar para los estudiantes. Se entregaron las Becas Santander a los alumnos con los mejores promedios y el Premio Santander destinado al mejor promedio de toda la Universidad. Y además, el acto también permitió poner en valor otros dos proyectos vinculados con la institución. La Reserva Natural San Pablo cumplió 10 años, mientras que el Centro de Biotecnología Aplicada (CIBA) celebró 11 años de actividad.
Un nuevo desafío
En su discurso, Lonac puso el aniversario en diálogo con una transformación que atraviesa actualmente al mundo académico. La inteligencia artificial y la velocidad con la que circula el conocimiento, sostuvo, obligan a revisar qué significa enseñar y aprender. “Quizás el desafío del futuro ya no sea encontrar respuestas. Quizás sea aprender a formular las preguntas correctas”, expresó.
Especial moda: la Universidad de San Pablo-T impulsa su Licenciatura en Diseño Textil con perfil innovadorLa reflexión ocupó un lugar central en su mensaje. Si las máquinas pueden procesar cantidades cada vez mayores de información, calcular, predecir y resolver problemas, la Universidad debería conservar un espacio para preguntas que no pueden reducirse a la eficiencia o a la velocidad.
Para Lonac, allí aparece una de las tareas centrales de la educación, ya que no se trata solamente de preparar profesionales, sino de formar personas capaces de pensar, cuestionar, escuchar, disentir y reconocer incluso la posibilidad de estar equivocadas. “Educar es enseñar a pensar”, sostuvo.
Los 19 años también llevaron a Lonac a hablar del paso del tiempo. Algunas de las personas que acompañaron los primeros pasos de la Universidad continúan allí. Otras tomaron nuevos caminos y fueron reemplazadas por nuevas generaciones de docentes, trabajadores y estudiantes. Las instituciones, planteó, permanecen justamente porque las personas pasan. En esa idea ubicó también el concepto de legado. No como aquello que lleva un nombre, sino como aquello que puede continuar cuando quienes lo construyeron ya no estén.
Universidad 4.0: la apuesta de la San Pablo T para unir conocimiento, tecnología y desarrollo local“Una universidad nunca está terminada”, afirmó. Y esa condición, lejos de ser una debilidad, representa para la fundadora una de sus características esenciales. Una institución dedicada al conocimiento debe mantenerse inquieta, revisar sus certezas y tener la capacidad de transformarse.