Con la derrota frente a Tristán Suárez todavía fresca y San Martín fuera de la zona de Reducido, Oscar Mirkin recibió a LA GACETA para hablar de un presente que está lejos de las expectativas que había generado el equipo a comienzos de la temporada. El conjunto dirigido por Alejandro Orfila suma 36 puntos, viene de perder contra el líder después de haber vencido a Chacarita y empatado con Güemes, y mantiene una irregularidad que le impide afirmarse en la pelea.

En su despacho, el presidente defendió el proceso del DT, respaldó al plantel y aseguró que la dirigencia realizó una fuerte inversión. También habló de la situación financiera, las obras en el estadio, los incidentes con los hinchas, los arbitrajes, la relación con AFA y el futuro de la conducción del club.

- ¿Cómo vive este presente futbolístico?

- Con preocupación por los resultados, pero también con mucha convicción de que es un mal momento. Estamos dolidos y entendemos perfectamente lo que siente la gente porque también lo vivimos nosotros. Hay una racha de resultados adversos y sabemos que no estamos donde queremos estar. Pero creemos que esto se puede revertir y que tenemos que seguir trabajando para alcanzar los objetivos que nos planteamos al comienzo.

- Quedan ocho fechas y San Martín está fuera del Reducido. ¿Todavía cree que puede clasificarse?

- Absolutamente. No tengo dudas de que vamos a entrar en las instancias finales del torneo. El plantel también está convencido de eso y tanto el cuerpo técnico como la dirigencia hacemos permanentemente nuestra autocrítica. Estamos observando en qué nos podemos equivocar y qué estamos a tiempo de corregir. Todavía quedan ocho fechas y tenemos que aprovecharlas.

- ¿Qué cree que le está faltando al equipo para revertir esta situación?

- Es un trabajo de todos. Del técnico, de los profesionales que conforman el cuerpo técnico, de los preparadores físicos y de los jugadores. El futbolista no es una máquina; es un ser humano y también siente la presión que implica jugar en San Martín. Hay partidos que perdimos porque jugamos mal y otros en los que no tuvimos la suerte necesaria. Creo que estamos pasando una mala racha, pero esto se va a revertir.

- Los números de Orfila son inferiores a los de Andrés Yllana. ¿Es algo que preocupa a la dirigencia?

- No me preocupa ni me ocupa. El técnico tiene que hacer su tarea, para eso está contratado. Nosotros confiamos plenamente en su capacidad y tiene toda la autoridad necesaria, tanto en lo deportivo como en lo personal, para trabajar tranquilamente en San Martín. El plantel también tiene que hacer su autocrítica, entrenar como corresponde y seguir las instrucciones del cuerpo técnico. Si cada uno hace la tarea que le corresponde, el proceso se va haciendo más fácil.

- Entonces, ¿Orfila tiene el respaldo para afrontar estas ocho fechas?

- La confianza está plena y quiero afirmarlo con toda categoría. Creemos que tenemos un plantel muy competitivo y un cuerpo técnico al que le gusta salir a ganar todos los partidos. Precisamente por eso fuimos a buscar un entrenador con esas características. También hicimos las contrataciones pensando en la jerarquía de los jugadores y en las recomendaciones de los propios técnicos. Estamos convencidos de que el camino es el correcto.

- ¿Cómo está hoy la situación económica del club?

- Hay que diferenciar las dificultades económicas de las financieras. Económicamente vamos a estar equilibrados, por lo menos hasta fin de año. Lo que tenemos son desfasajes entre los ingresos y los egresos, y eso puede generar demoras en los pagos cuando no está disponible el dinero en el momento en que corresponde. Hoy San Martín está al día: teníamos aproximadamente 15 días de atraso y estamos cancelando el saldo pendiente. No hay ningún reclamo ni molestia de parte de los jugadores.

- ¿Cómo encontraron el club en materia edilicia y qué pudieron hacer durante estos meses?

- Se hicieron muchas obras y trabajos de mantenimiento. Algunos sectores estaban deteriorados y había baños que incluso estaban abandonados. Todos fueron recuperados. Se pintó todo el estadio, se cambiaron 260 butacas, se reacondicionaron los palcos y se hicieron trabajos en vestuarios, gimnasios, caminerías, iluminación y provisión de agua potable. También se impermeabilizó el estadio porque había sectores donde el agua terminaba afectando las instalaciones.

- ¿Qué otras inversiones se hicieron?

- Hubo una inversión muy importante en los grupos electrógenos, en el cableado y en los tableros que sostienen la iluminación. También incorporamos cámaras con inteligencia artificial para identificación de imágenes y estamos haciendo una transición a un nuevo sistema de venta y control de ingreso y egreso. Son cambios importantes y algunos pueden generar inconvenientes durante la adaptación, pero son necesarios para modernizar el club.

- ¿Qué siente cuando algunos hinchas rompen las instalaciones o lanzan proyectiles?

- No puedo entender que dañemos nuestra propia casa. Puedo comprender la pasión, el enojo y la frustración, pero no que se rompan las instalaciones. Además, San Martín corre el riesgo de recibir una sanción cuando se producen agresiones o lanzamiento de objetos. Hasta ahora hubo advertencias y no llegamos a ese nivel. El mal momento deportivo no puede ser un justificativo para que la violencia se apodere de la situación.

- Los arbitrajes también estuvieron en el centro de las críticas. ¿La dirigencia siente que San Martín fue perjudicado?

- Particularmente yo creo que hubo partidos en los que nos sentimos perjudicados. Pero también entiendo que los árbitros son seres humanos y tienen que tomar decisiones en un segundo. No tenemos VAR y pueden equivocarse. Incluso puede haber errores groseros, pero no creo que exista una intencionalidad aviesa o manifiesta para perjudicar a San Martín.

- ¿Entonces no cree que exista algo contra el club?

- No, no creo que haya nada puntual contra San Martín. Nos tocó sufrir algunas situaciones que fueron perjudiciales, pero no creo que exista una intención. Nosotros podemos quejarnos, porque es lógico, pero como dirigentes tenemos que entender que los resultados se obtienen dentro de la cancha y que no hay una gestión que pueda hacer que un árbitro cobre de determinada manera.

- ¿Cómo está hoy la relación de San Martín con AFA?

- Bien, normal. Tenemos una relación institucional seria y responsable. Eso no significa que no tengamos diferencias. Hay cuestiones que planteamos, como los derechos de televisación y los traslados. Para los clubes del interior los costos son mucho mayores porque tenemos que viajar en avión, concentrar, esperar al día siguiente y volver. Esa asimetría existe y creemos que hay que discutirla.

- ¿Qué significa para usted que San Martín tenga “peso” dentro de AFA?

- Para mí, tener peso es tener presencia. Que cuando uno golpea una puerta, la abran para escucharnos. No significa tener privilegios ni que nos den algo distinto al resto. Significa que podamos plantear nuestros problemas y discutirlos. Eso es lo que entendemos que tiene que ser el peso institucional de San Martín.

- Su mandato vence en junio. ¿Qué puede pasar con las elecciones?

- El estatuto establece que cuando queda menos de un año de mandato hay que llamar a una asamblea para completar el período restante y después volver a llamar a elecciones. Nosotros asumimos el 4 de diciembre y en junio habría elecciones, prácticamente en medio del desarrollo del torneo. No es razonable ni justo, ni para nosotros ni para quienes quieran asumir.

- ¿La intención es modificar el estatuto?

- Creo que hay que modificarlo. San Martín necesita procesos de corto, mediano y largo plazo. No es lógico contratar un plantel, desarrollar un proyecto y después tener elecciones pocos meses más tarde. Queremos que los planes puedan tener continuidad y que quienes vengan después puedan ser continuadores de esos proyectos.

- ¿Se siente con fuerzas para continuar al frente del club?

- Total y absolutamente. Tenemos la fuerza, las ganas y los planes para seguir desarrollando este proyecto. A mí y al grupo que me acompaña nos interesa trabajar a mediano y largo plazo. San Martín necesita continuidad y creo que hay que darle esa posibilidad.

- ¿Qué mensaje le deja al hincha que está dolido con este presente?

- Que confíe. Nosotros también estamos tristes, dolidos y enojados, pero seguimos convencidos de que esto se va a revertir. Y tenemos que agradecerle al hincha porque, incluso en momentos difíciles, sigue acompañando. El último banderazo fue impresionante. Eso es San Martín. A eso hay que volver.