La revisión de la represión ilegal en la Argentina durante la dictadura militar sigue siendo uno de los ejes más visitados en la cinematografía nacional, y con fuerte presencia en eventos en todo el mundo. El Oscar ganado en 1985 por “La historia oficial” de Luis Puenzo fue la punta de lanza de una temática que siguió con la consagración en Hollywood de “El secreto de sus ojos” (Oscar de 2009, dirigida por Juan José Campanella) y con la presencia en la lista de finalistas de “Argentina, 1985”, el filme de Santiago Mitre en 2022. Pero aparte de ese escaparate mayor de la industria, los festivales suelen incluir en sus grillas producciones argentinas que abordan los años de sangre y plomo.
En ese marco llegó al actual Festival de Venecia (la edición 83 de la competencia concluye el sábado) “Regreso a Buenos Aires”, una realización de Marco Bechis -el mismo autor de la elogiada “Garage Olimpo”, con la cual ganó 16 premios, entre ellos el Gran Coral del Festival de La Habana-, que compite por el León de Oro en la sección principal. Si bien toda la acción se desarrolla en el país, se inscribió como una coproducción entre Italia y el Brasil y fue mayormente rodada en Porto Alegre. La historia se sitúa en 2008, cuando “tras 33 años viviendo en Italia, Mariano Guerra regresa a la Argentina para enfrentarse al pasado y testificar en juicio contra los exmilitares que lo secuestraron, torturaron y esclavizaron durante la dictadura”.
La tragedia familiar que marcó a Ernestina Pais: su padre desapareció durante la dictadura militar“Alojado en el Ministerio de Justicia junto a otros sobrevivientes, se reencuentra con quienes compartieron su cautiverio mientras espera el día de su audiencia. Los días que pasa con los demás testigos, sus encuentros y sus testimonios reabren historias que han permanecido sin resolver durante décadas. Es uno de los pocos sobrevivientes de aquella tragedia y carga con un peso que ninguna sentencia judicial puede aliviar. Su vuelta al país lo obliga a reflexionar sobre lo que significa haber sobrevivido”, completa la sinopsis del guión coescrito por el director junto a Vijaya Bechis Boll. El elenco está conformado por Adriano Giannini, Ana Celentano, Verónica Gerez, Olivia Nuss, Adrián Fondari, Paula Cohen y Marcelo Chaparro.
Una herida
“Regreso a la Argentina 50 años después y lo hago con una historia que no es mía, pero que surge de una herida que conozco bien. Yo también fui secuestrado durante la dictadura argentina, pero el protagonista no soy yo. Elegí la ficción porque, a veces, es la única manera de acercarme a una verdad que la memoria por sí sola no puede revelar. ¿Qué significa sobrevivir? Durante mucho tiempo, imaginé que el cine podría ofrecer una vía de escape a esa pregunta. Nunca lo hizo. A través de su historia, quise explorar el momento en que el pasado irrumpe de nuevo en el presente”, describe el director, nacido en Santiago de Chile pero con fuerte despliegue artístico en el país.
Luis Puenzo: el hombre que llevó al cine el robo de bebés en la dictaduraBechis anticipa que quiso desarrollar “un estilo de dirección sobrio, que ni explicara ni condenara; lo que me importaba eran los silencios, los rostros, el lento transcurrir de la espera y los lugares donde el pasado ha dejado su huella porque al final, la película trata sobre una sola cosa: la culpa del superviviente que nunca desaparece del todo”.
La realización compite en la sección principal de La Mostra con la irlandesa “Bucking fastard”, del alemán Werner Herzog; las británicas “Ink”, dirigida por Danny Boyle, y “Wild horse nine”, de Martin McDonagh; las norteamericanas “Company” de Casey Affleck y “Primetime”, de Lance Oppenheim; la surcoreana “Ga-neung-han sa-rang”, de Lee Chang-dong; la germana “Dau”, de Ilya Khrzhanovsky; la iraní “Kami nour”, de Ali Asgari; las francesas “Un bon petit soldat”, de Stéphane Brizé, “15/18. A place to heal”, de Cédric Kahn y “Un peu avant minuit”, de Nicolas Pariser; la italiana “Il fuoco che ti porti dentro”, de Edoardo De Angelis; la danesa “Kvinde ukendt”, de May el-Toukhy; las japonesas “Look back”, de Hirozaku Koreeda, y “Nelson san, anata ha hito wo koroshimashitaka?”, de Shinya Tsukamoto; la española “Bunker”, de Florian Zeller y las italianas “Succederà questa notte”, de Nanni Moretti, “The echo chamber”, de Andrea Pallaoro y “L’estranea”, de Paolo Strippoli.