El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que no descarta revisar la postura de Washington respecto de la soberanía de las Islas Malvinas, en el marco de la histórica disputa entre la Argentina y el Reino Unido por el archipiélago. “Siempre reviso todas las posturas. Esa es solo una de muchas”, respondió Trump ante periodistas en el Despacho Oval cuando fue consultado específicamente sobre la soberanía de las islas.
Se trata de la primera vez que el mandatario estadounidense se pronuncia sobre la cuestión desde que regresó a la Casa Blanca. Su declaración se produjo luego de que un medio británico revelara que Washington analiza sus compromisos con los países aliados del Atlántico a partir de las nuevas metas de gasto en defensa impulsadas por la administración republicana.
Todo comenzó el viernes pasado, cuando The Telegraph publicó un artículo en el que señaló que Estados Unidos estaba revisando sus compromisos con sus socios del Atlántico en función de los nuevos objetivos de inversión militar.
Según esa publicación, uno de los puntos de tensión está relacionado con la percepción de funcionarios estadounidenses de que el Reino Unido todavía no presentó una hoja de ruta suficiente para acercarse al objetivo de destinar el 5% del Producto Bruto Interno (PBI) a defensa que impulsa Trump.
La cuestión adquiere especial relevancia por el lugar que ocupa Malvinas en la relación entre la Argentina, el Reino Unido y Estados Unidos. Hasta ahora, la Casa Blanca sostuvo una posición de neutralidad respecto de la soberanía del archipiélago, aunque históricamente ha mostrado distintos gestos de cercanía hacia la administración británica.
Por ese motivo, una eventual modificación del respaldo estadounidense podría representar un cambio significativo en la discusión estratégica del Atlántico Sur.
La revisión de los aliados de la OTAN
De acuerdo con The Telegraph, un alto funcionario estadounidense afirmó que es probable que el Reino Unido reciba una atención especial dentro de la revisión que Washington lleva adelante sobre sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
El objetivo de esa evaluación es determinar si los países miembros cuentan con vías creíbles para cumplir con las nuevas metas de inversión militar planteadas por la administración Trump.
En ese contexto, la Casa Blanca busca presionar al primer ministro británico, Keir Starmer, para que eleve el gasto militar hasta el 5% del PBI, tal como reclama Trump en el marco de las nuevas exigencias de la OTAN.
Según el funcionario citado por el diario británico, el plan presentado por Londres avanzó en la dirección correcta, pero todavía se encuentra por debajo de las expectativas de Washington.
“Hemos visto el plan de inversión en defensa, y es un paso en la dirección correcta. Pero un paso en la dirección correcta no es suficiente”, afirmó la fuente, según reprodujo The Telegraph.
Ante una consulta específica sobre la posibilidad de que Estados Unidos modifique su posición respecto de las Islas Malvinas, el funcionario sostuvo que no hay opciones descartadas.
“Puedo afirmar que las conversaciones son francas y no se descarta ninguna opción para fomentar el tipo de reparto de la carga que buscamos”, respondió, siempre de acuerdo con el medio británico.
Qué dicen la Argentina y el Reino Unido
La cuestión de fondo permanece sin cambios: la Argentina mantiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, mientras que el Gobierno británico sostiene que el archipiélago es un territorio británico de ultramar soberano.
Esta última posición fue ratificada durante este año por un portavoz del primer ministro Keir Starmer, según consignó The Telegraph.
En Buenos Aires, mientras tanto, el Gobierno de Javier Milei mantiene una posición de “cautela y prudencia” frente a las declaraciones surgidas desde Washington.
Según pudo saber Infobae, en el Poder Ejecutivo consideran que las palabras de Trump deben interpretarse dentro de la estrategia que su administración lleva adelante para revisar los compromisos de los aliados de la OTAN y no necesariamente como un giro formal de la política exterior estadounidense sobre Malvinas.
Además, el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, había asegurado a mediados de este mes que no hubo modificaciones en la postura histórica de Washington respecto de las islas.
“Los Estados Unidos tienen una posición de neutralidad sobre las islas. Eso no ha cambiado”, afirmó Lamelas en declaraciones a TN.
La declaración de Trump, sin embargo, vuelve a colocar la cuestión de Malvinas en el centro de la agenda diplomática y abre un interrogante sobre si la revisión de la relación de Washington con sus aliados podría tener consecuencias sobre una disputa que la Argentina mantiene desde hace décadas con el Reino Unido.