“Nosotros no nos podemos permitir más perder puntos de local. Nos tenemos que hacer fuertes acá”, sentenció Matías Ignacio García después del empate 1 a 1 frente a Güemes. La frase resume una de las principales deudas que San Martín arrastra en esta campaña y que volvió a quedar expuesta en La Ciudadela. El equipo rescató un punto cuando parecía encaminado a una derrota, pero dejó escapar otros dos ante el último de la zona B y profundizó una racha que ya preocupa: después del 3 a 0 contra Almagro, su última victoria en casa, perdió con Temperley y luego empató con San Martín de San Juan y Deportivo Madryn.
Los números muestran la dificultad. San Martín disputó 14 partidos como local, ganó cuatro, empató ocho y perdió dos, con 17 goles a favor y 11 en contra. Si bien comenzó la campaña con una localía productiva, el tramo más reciente modificó esa tendencia. Desde aquella goleada frente a Almagro, el equipo no volvió a sumar de a tres en La Ciudadela y acumuló cuatro encuentros sin ganar, con tres igualdades y una derrota. El 1 a 1 con Güemes volvió a dejar la sensación de que la localía, en una etapa decisiva del torneo, todavía no logra convertirse en una ventaja concreta.
El propio García no esquivó la autocrítica. “Creo que hoy se nos escaparon dos”, explicó sobre el partido contra el equipo santiagueño, aunque remarcó que San Martín debe concentrarse en sus propias obligaciones. “Nosotros acá tenemos que ganar”, aseguró el mediocampista, que además puso la vara muy alta para lo que queda en Tucumán. “En Ciudadela quedan cuatro partidos donde tenemos que ganar los cuatro”. La cuenta del calendario indica que, después de la visita a Tristán Suárez, quedarán estos compromisos como local: Agropecuario, Gimnasia y Tiro, Midland y Colegiales.
Lo que debe corregir
La dificultad no está únicamente en los resultados. También aparece una cuestión futbolística que San Martín deberá resolver para transformar su dominio en victorias. Frente a Güemes tuvo la pelota, buscó durante gran parte del partido y terminó encontrando el empate por intermedio de Bruno Cabrera, pero volvió a mostrar problemas para generar peligro de manera sostenida.
García fue concreto al señalar qué debe mejorar el equipo. “Nos falta un poco en los últimos metros y en la definición”. Cabrera, autor del gol, coincidió y habló de “pequeños detalles” que todavía deben corregir.
Esa falta de claridad se vuelve todavía más evidente cuando los rivales se repliegan. Güemes llegó último, se cerró, redujo espacios y obligó a San Martín a encontrar caminos que no siempre aparecieron. Alejandro Orfila reconoció después del partido que tener la posesión no necesariamente significa dominar desde lo creativo y planteó la necesidad de encontrar “los caminos y los argumentos” para superar este tipo de planteos. La cuestión será convertir ese aprendizaje en una respuesta concreta, especialmente en los cuatro partidos que todavía quedan en La Ciudadela.
Mientras tanto, el escenario de la tabla mantiene abierta la pelea.
San Martín suma 36 puntos y continúa fuera de los ocho puestos de clasificación al Reducido, aunque la distancia sigue siendo corta. Por eso, cada empate empieza a tener un peso diferente: sirve para no perder, pero ya no alcanza para avanzar. García lo resumió al hablar de las nueve fechas que quedan. “Nos quedan nueve finales” y “San Martín sí tiene que clasificar al Reducido”, aseguró el volante.
La obligación está asumida puertas adentro y el margen para desperdiciar oportunidades se reduce con cada jornada.
El próximo desafío será fuera de casa, con Tristán Suárez, líder de la zona B. Allí San Martín tendrá una nueva oportunidad para demostrar que puede competir lejos de La Ciudadela y recuperar el triunfo que necesita.
Pero el problema de fondo permanecerá en Tucumán. Después de visitar al puntero, tendrá cuatro posibilidades más frente a su gente para cambiar una estadística que hoy preocupa. “Tenemos que seguir trabajando”, sostuvo Cabrera. Y García fue todavía más contundente al pensar en lo inmediato. “No tratar, tenemos que ir a Buenos Aires a traer los tres puntos”, concluyó.