A menos de 48 horas para la clausura del libro de pases en las principales ligas de Europa, el futuro de Mauro Icardi se mantiene envuelto en una profunda incertidumbre. El atacante rosarino de 33 años, quien conserva el pase en su poder tras su desvinculación del Galatasaray, sufrió un revés decisivo en sus aspiraciones de mantenerse en el fútbol italiano luego de que se cayera definitivamente la posibilidad de incorporarse a la Fiorentina.
El director deportivo del conjunto "viola", Fabio Paratici, consideraba al argentino como el sustituto natural de Moise Kean (transferido al Como a cambio de 35 millones de euros). Sin embargo, la institución de Florencia alcanzó un acuerdo de palabra para sumar al portugués Beto Betuncal, procedente del Everton inglés, cancelando el desembarco del exgoleador del Inter y Paris Saint-Germain. Este desenlace se suma a una serie de sondeos y propuestas que no llegaron a buen puerto en las últimas semanas con clubes como Lazio —cuya oferta de 2,5 millones de euros anuales fue desestimada—, Olympiacos, Besiktas, Real Betis y el propio Como.
El escenario para el delantero se tornó complejo tras su conflictiva salida de Turquía, donde cosechó seis títulos, 77 goles y 25 asistencias en 134 presentaciones oficiales. La relación con la cúpula del Galatasaray se quebró luego de que le presentaran una propuesta de renovación que contemplaba una rebaja salarial del 50% (de diez a cinco millones de dólares por temporada) y un contrato por apenas doce meses.
Frente a un mercado europeo que bajará la persiana el próximo 1° de septiembre, las miradas del atacante y su entorno comenzaron a orientarse hacia el continente americano. Mientras que Vasco da Gama entabló contactos preliminares, Sao Paulo emergió como un fuerte pretendiente en busca de un centrodelantero de jerarquía internacional, aunque las elevadas pretensiones contractuales del futbolista asoman como el principal obstáculo financiero para la tesorería del elenco paulista.