El sábado 14 de julio de 1956 se publicó la información de la llegada a Tucumán, por tren, del Circo Americano. Una multitud fue a ver cómo eran retiradas de los vagones las jaulas con animales, los cuales iban a ser paseados a las 10 de la mañana por las calles de la ciudad. Estaban anunciados elefantes, camellos, cebras de Abisinia, leones africanos, tigres de Bengala, onzas, panteras, osos polares, osos del Tibet, hienas, chimpancés, ponis, hipopótamos del Nilo “y otras raras especies”. Había payasos y “tonnys”; domadores (el domador de ponis “Michel”); equilibristas, números raros, como “Shafar, el hombre rana” y los trapecistas Capitán Kirk y Miss Karpowa (alemana que había pertenecido al famoso circo Barnum and Bailey de los EEUU). Había música a cargo de la marimba “Alma Salvadoreña” y el número que se anunciaba como principal atracción era el de patinaje sobre hielo a cargo del ballet “Las Estrellas del Hielo” (segunda foto, que se publicó el 3 de agosto).
En mayo de 1960, el circo Buffalo Bill estuvo durante dos semanas en el parque 9 de Julio. Una breve nota anunció su presencia el 14, con una foto de la Princesa Yori Saka (tercera foto), que hacía un espectáculo con 30 serpientes. El circo, cuyo nombre aludía al show “Buffalo Bill’s Wild West” que durante 30 años había llevado por las praderas norteamericanas hasta 1913 William Frederick Cody, tenía “acróbatas de fama internacional y un zoológico ambulante con animales de los cinco continentes”. El 19 de mayo otra información destacaba, entre los espectáculos de trapecistas, contorsionistas, malabaristas y atletas, la atracción de la Princesa Yori Saka con sus serpientes.