La grave lesión de Tomás Aranda abrió un problema inesperado para Rodolfo Arruabarrena. El volante creativo, dueño de la camiseta número "10" y una de las figuras de Boca, sufrió la fractura del peroné de la pierna derecha y estará fuera de las canchas durante varios meses.
El panorama prácticamente descarta su regreso durante 2026 y obliga al cuerpo técnico a pensar en una solución para una posición que hasta ahora tenía un dueño indiscutido.
La importancia de Aranda queda reflejada en un dato: no se pierde un partido de Boca desde el 11 de abril, cuando el "Xeneize" enfrentó a Independiente. Desde entonces logró sostenerse dentro del equipo y terminó convirtiéndose en una pieza fundamental para Arruabarrena.
Ahora, sin su número 10 hasta 2027, el entrenador deberá elegir entre mantener la estructura con un reemplazante de características similares o modificar el esquema.
Alan Velasco, el reemplazante natural
La primera alternativa es Alan Velasco. Desde la llegada de Arruabarrena, el ex Independiente se transformó en el recambio habitual de Aranda y aparece como la opción más lógica para ingresar al equipo.
Aunque solamente fue titular en dos oportunidades durante el ciclo del "Vasco", aprovechó sus minutos y consiguió ubicarse entre los goleadores de esta etapa. Además, mostró una evolución durante las últimas semanas que podría abrirle definitivamente las puertas del equipo.
Boca realizó una inversión importante para contratarlo: desembolsó alrededor de 10 millones de dólares en enero de 2025. La ausencia de Aranda podría darle ahora la continuidad que hasta el momento no consiguió.
Un cambio de esquema con Leonel Flores
Arruabarrena también puede optar por modificar directamente la estructura ofensiva. En ese escenario aparece Leonel Flores.
El juvenil viene ganando terreno y se asentó entre los titulares. Una de las posibilidades es prescindir de un reemplazante directo para Aranda y construir un frente ofensivo integrado por Flores, Sebastián Villa y Miguel Merentiel.
Esta variante le permitiría al entrenador mantener mayor peso ofensivo, aunque modificaría el funcionamiento que Boca venía utilizando con Aranda como conductor.
Los posibles regresos de Palacios y Zenón
Carlos Palacios representa otra posibilidad. El futbolista conoce la posición y cuenta con experiencia para desempeñarse allí, pero las lesiones le impidieron encontrar regularidad durante 2026 y aparecen como su principal desventaja en la pelea por el puesto.
Kevin Zenón, en tanto, podría beneficiarse con una modificación táctica. No posee exactamente las mismas características que Aranda, pero un esquema diferente podría permitirle jugar recostado sobre la izquierda, el sector en el que se siente más cómodo.
Lautaro Bianco, la apuesta que sube desde la Reserva
La lesión de Aranda también puede acelerar la aparición de otro juvenil. Lautaro Bianco comenzó a entrenarse con el plantel profesional como primera respuesta del cuerpo técnico ante la baja del número 10.
Su promoción no es casual. Durante su recorrido por las categorías inferiores, Bianco fue habitualmente el reemplazante natural de Aranda y posee características similares a las del futbolista lesionado.
Todavía no debutó oficialmente en Primera, pero la nueva situación puede adelantar considerablemente los tiempos.
Arruabarrena tiene así cinco caminos para resolver una de las bajas más difíciles de reemplazar de su plantel. Velasco parte con ventaja por experiencia y presente, Flores permitiría cambiar la estructura ofensiva y Palacios y Zenón ofrecen alternativas diferentes. Detrás aparece Bianco, una apuesta de las inferiores que podría encontrar antes de lo esperado su oportunidad en Primera.