Para algunos adultos puede sonar raro, pero la escena es simple: un grupo de adolescentes se reúne, arma una ronda y, de a uno o dos, los participantes pasan al centro para bailar, improvisar movimientos, quedarse congelados en una pose o hacer algo que provoque una reacción. La misión es clara: sumar “aura”.
La expresión, nacida en las redes y los videojuegos, llegó a las plazas y a otros encuentros presenciales. La psicóloga Carmina Varela explica que detrás de esta tendencia aparecen comportamientos propios de la adolescencia y similares a los de generaciones anteriores.
"Salir de las pantallas": un nene contó por qué participó del torneo para farmear aura en Tucumán“Farmear” proviene del mundo de los videojuegos y significa repetir acciones para conseguir un objetivo o premio. El “aura”, en cambio, refiere a aquello que permite sobresalir: una personalidad, un estilo, una habilidad o la capacidad de llamar la atención. Así, “farmear aura” puede entenderse como hacer algo para ganar reconocimiento frente a los demás.
Para Varela, una particularidad del fenómeno es que la competencia no está centrada necesariamente en la belleza, el dinero o la ropa, sino en el talento. Puede destacarse quien hace algo inesperado, provoca una risa o desarrolla un estilo propio.
“¿Quieren farmear aura?”: la propuesta de Fernando Espinoza antes de dirigir Belgrano vs. Defensa y Justicia“¿Qué tengo yo de especial o en qué puedo ser diferente al otro?”, resumió la especialista, quien considera positivo que los adolescentes se planteen esa pregunta. La lógica, además, no es nueva: otras generaciones encontraron pertenencia en las tribus urbanas, la música, la ropa o determinados lugares.
“Lo que hay de fondo son adolescentes sanos que están haciendo lo que se supone que tienen que hacer a su edad: tratar de pertenecer, tratar de ser diferentes, tratar de encontrar códigos en común”, explicó.
Detrás de quien se anima a bailar o actuar frente a otros existe también una búsqueda de pertenencia y de fortalecimiento de la autoestima. La validación no depende necesariamente de la apariencia o de cuestiones materiales, sino de poder mostrar una habilidad.
Además, muchas de estas actuaciones requieren práctica. “Estos chicos que están ahí no llegan y hacen cualquier cosa. Se esforzaron, entrenaron, practicaron”, destacó Varela.
El primer torneo de "farmear aura" en Tucumán: baile, carisma y una plaza llena de chicos sin incidentesLa competencia también está atravesada por el humor. El objetivo es sorprender al otro y generar una reacción del público, no agredirlo. “Acá no hay espacio para la violencia”, sostuvo.
Paradoja
Existe una paradoja: aunque el concepto nació en el universo digital, las “batallas de aura” llevan a muchos adolescentes nuevamente a encontrarse cara a cara. “Esto logró algo que los adultos no logramos: que sacaran a los chicos de las pantallas y que desarrollen habilidades sociales”, señaló Varela.
Por eso, ante un hijo que quiera participar, recomienda evitar la descalificación. “No juzgar, no minimizar, no decir ‘eso que hacen es una tontera’”, planteó. En cambio, propone preguntar, conversar y entender el fenómeno. “Si tenés un hijo que dice ‘quiero participar de una batalla’, listo, acompañalo, no lo juzgues”.
Tomar el aura por asaltoSegún la especialista, descalificar estos intereses puede hacer que los adolescentes dejen de contarles a sus padres lo que hacen por temor a sentirse minimizados