El empresario frigorífico Alberto Samid advirtió por la fuerte caída del consumo de carne vacuna en Argentina y sostuvo que la principal causa es la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. Sus declaraciones se conocieron luego de un informe que ubicó al consumo per cápita en uno de los niveles más bajos de las últimas décadas.
“Cada mes que pasa la gente tiene un poco menos de plata. Se priva principalmente de los alimentos. Primero paga los servicios y lo que queda es para comer”, afirmó Samid durante una entrevista con Radio 750.
El consumo interno de carne vacuna cayó 12% y se ubicó en mínimos de los últimos añosLos datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) muestran que en los últimos 12 meses el consumo per cápita de carne vacuna habría alcanzado los 46,3 kilos anuales. La cifra representa una caída del 9,4% respecto del promedio registrado en julio de 2025, equivalente a unos 4,8 kilos menos por habitante.
Alberto Samid: “Nos estamos quedando sin vacas”
Samid sostuvo que el problema de la carne argentina no se limita al poder adquisitivo y apuntó también contra la evolución del stock ganadero.
“Con la carne tenemos un problema mayor, porque nos estamos quedando sin vacas. Nosotros venimos perdiendo hace 20 años 500.000 vacas por mes. En los últimos 20 años perdimos más de 10 millones de cabezas de ganado”, afirmó.
El empresario cuestionó además la faena de hembras y sostuvo que esa práctica afecta la capacidad de reproducción del rodeo argentino.
Entre enero y junio se exportaron 411.705 toneladas de carne bovina“Se permite faenar muchas hembras. El problema es que matamos las hembras. Una hembra en su vida da 12 terneros”, explicó.
Según Samid, otros países de la región tuvieron una evolución diferente en materia ganadera. Mencionó a Uruguay y Paraguay, que según su análisis duplicaron su stock, y a Brasil, cuya ganadería habría triplicado su tamaño durante el mismo período.
Para el empresario, la menor oferta de ganado termina impactando sobre los precios de la carne vacuna porque el mercado responde a la relación entre oferta y demanda.
Carne vacuna, pollo y cerdo: la diferencia de precios
Samid también comparó el precio de la carne vacuna con el de otras fuentes de proteína animal. Según afirmó, aunque el valor de la carne vacuna se habría mantenido relativamente estable durante un período, la pérdida de ingresos hizo que cada vez resulte más difícil para los consumidores acceder a ella.
“En relación al pollo y al cerdo la carne vacuna vale cuatro veces más”, sostuvo.
La diferencia de precios contribuye, de acuerdo con su análisis, a que los consumidores reemplacen la carne vacuna por otras alternativas más económicas.
La caída del consumo se produce además en un contexto de salarios que no logran recuperar plenamente el poder de compra y de familias que destinan una proporción cada vez mayor de sus ingresos a servicios y gastos básicos.
La crítica de Samid al gobierno de Javier Milei
El empresario también cuestionó duramente la gestión de Javier Milei y aseguró que las políticas económicas del Gobierno profundizaron las dificultades de los consumidores.
“Es un desastre en todo sentido, pero en el tema ganadería ya venían haciendo desastres también. No veo una buena del gobierno de Milei”, afirmó.
Samid cuestionó además el nivel de recaudación del Estado en relación con la situación económica de la población y apuntó contra la falta de inversión en infraestructura y obra pública.
“El país nunca recaudó como ahora y, sin embargo, nunca la gente estuvo tan mal como ahora”, sostuvo.
Cuánto cayó el consumo de carne vacuna en Argentina
El informe de CICCRA citado en el análisis ubicó el consumo per cápita de carne vacuna en 46,3 kilos por habitante al año durante los últimos 12 meses.
El registro representa una baja interanual del 9,4% y confirma la tendencia de reducción del consumo de carne vacuna en el mercado interno. El dato refleja tanto la evolución de los precios como el impacto de la pérdida de poder adquisitivo sobre las decisiones de compra de los hogares.