Federico Bal atraviesa un momento de profundo dolor por la muerte de Kike, su perro y compañero durante 17 años. El actor y conductor contó la noticia este jueves a través de una extensa publicación en Instagram, donde recordó la historia que compartieron desde que el animal tenía apenas dos meses.
Bal se encontraba de viaje por trabajo cuando Kike murió, una circunstancia que hizo todavía más difícil la despedida. Sin embargo, en su mensaje el actor encontró una manera de interpretar esa ausencia desde el cariño y la relación que mantuvieron durante casi dos décadas.
Así es el impresionante jardín de Moria Casán: un oasis con pileta, fuente y pétalos de rosas"Lo que te voy a extrañar tarado", escribió Bal al comienzo de la publicación, en un mensaje que rápidamente recibió miles de reacciones y comentarios de sus seguidores, amigos y colegas.
La historia de Federico Bal y Kike comenzó hace 17 años
El vínculo entre el actor y su perro comenzó cuando Bal fue junto a un grupo de amigos a buscar un cachorro. Entre unos 20 o 30 animales que había en el lugar, hubo uno que se destacó inmediatamente.
Según contó el propio Bal, Kike fue el único cachorro que no se separó de él. Ese primer encuentro marcó el comienzo de una relación que se mantuvo durante 17 años.
Con el paso del tiempo, Kike se convirtió en una presencia permanente en la vida cotidiana del actor. Uno de los recuerdos que Bal destacó fue el lugar que el perro ocupaba cada noche. "Siempre tuvo su lugar a mi izquierda", contó al recordar que durmieron juntos durante los 17 años que compartieron.
Para el actor, Kike no fue simplemente una mascota, sino un compañero que estuvo presente durante una parte importante de su vida.
El mensaje de Federico Bal tras la muerte de su perro
Uno de los aspectos más conmovedores del mensaje fue la forma en que Bal habló de no haber estado presente durante los últimos momentos de Kike. El actor se encontraba trabajando fuera de la ciudad cuando el animal murió. Frente a esa circunstancia, eligió pensar que Kike se había ido cuando él no estaba cerca para evitarle un sufrimiento todavía mayor.
"Me gusta pensar que hasta eligió irse cuando yo no estuviera cerca", expresó Bal en su publicación, donde interpretó esa ausencia como una última forma de cuidado de su compañero.
El actor también destacó la personalidad del animal y aseguró que quienes tuvieron la posibilidad de conocerlo podían comprender el vínculo especial que habían construido. "Era un perro especial y los que lo conocieron saben de qué hablo", escribió.
La despedida y el agradecimiento de Federico Bal
La publicación de Bal generó rápidamente una gran cantidad de mensajes de acompañamiento. Amigos y colegas del mundo del espectáculo se sumaron al homenaje y expresaron su cariño ante la pérdida.
En el final de su mensaje, el actor tuvo un agradecimiento especial para Gustavo Marín y el equipo de Las Palmas Hostería Animal, el lugar donde Kike permaneció durante sus últimos años. Bal definió a ese espacio como el "segundo hogar" de su perro y destacó especialmente los cuidados que recibió allí hasta el final de su vida.
La despedida de Kike cerró así una historia de 17 años marcada por la compañía cotidiana, desde aquel primer encuentro cuando era apenas un cachorro hasta los últimos días de un animal que, según el propio Bal, ocupó un lugar fundamental en su vida.