Matías Antonelli conoce como pocos lo que significa Concepción FC. Es hincha, se crió en el club y regresó en 2024 para volver a defender los colores que lleva desde chico. Desde entonces vivió un ascenso y disputó dos finales. Ahora tendrá una tercera oportunidad, pero con un condimento especial: está a solamente 45 minutos de cumplir el sueño que alguna vez imaginó como hincha.
El arquero reemplazará al suspendido Pedro Villarreal y volverá a ocupar el arco del “Cuervo” en una definición que puede quedar en la historia de la institución. Concepción FC lleva 32 años sin conquistar un título y el arquero sabe que esta generación tiene la posibilidad de terminar con esa espera.
“Quiero ser campeón. Concepción FC se lo merece después de 32 años”, había expresado el arquero, que llega además con el respaldo de haber sido protagonista en las semifinales contra Talleres.
En aquella serie atajó penales y se convirtió en una de las figuras del equipo, pero ahora tendrá otro desafío. No solamente deberá responder bajo los tres palos, sino también transmitir tranquilidad en un partido atípico, sin público y sin la presencia del cuerpo técnico encabezado por Mario Suárez, que tampoco podrá ingresar por las suspensiones.
El arquero apuesta a quedar en la historia
Para Antonelli, sin embargo, todo eso deberá quedar a un costado. El partido empezó el lunes, pero para Concepción FC la verdadera definición comenzará ahora. Son 45 minutos, sin ventajas y con la posibilidad de que todo termine en los penales.
“¿Por qué no soñar que podemos ser campeones?”, se preguntó el arquero. Esa ilusión resume también la de todo un club.
El “1” quiere dejar de ser solamente el hincha que se puso los guantes. Ahora también quiere convertirse en el arquero que ayudó a Concepción FC a terminar con 32 años de espera y levantar nuevamente una copa.