El sistema financiero argentino cuenta con 20,8 millones de personas que tienen al menos un crédito formal, pero 5,8 millones registran atrasos superiores a 90 días en el pago de sus cuotas. En ese contexto, la Cámara Argentina Fintech presentó una radiografía del sector crediticio y detalló cómo se distribuyen tanto los préstamos como el volumen de deuda irregular entre bancos, fintech y otros proveedores.
Los bancos concentran el 81,1% del crédito total, equivalente a $67,2 billones, y explican el 63,3% del monto irregular, por $8,5 billones. Las fintech, en tanto, representan el 11,7% del crédito, con $9,7 billones, y el 16,3% del volumen irregular, equivalente a $2,2 billones.
El mapa de la deuda en Tucumán: la Capital concentra el 45% de la mora y los jóvenes son los más vulnerablesEl resto de los proveedores concentra el 7,1% del crédito total, por $5,9 billones, y explica el 20,4% de la deuda irregular, equivalente a $2,8 billones, consignó el diario "La Nación".
“Los datos muestran que el sector bancario concentra casi dos tercios del volumen total de crédito irregular a las familias. Detrás de estos aparece un sector muy heterogéneo de otros proveedores que, además de tarjetas de consumo, casas de electrodomésticos, mutuales y cooperativas, también lo integran fideicomisos financieros que compran carteras con mora superior a un año a otros actores”, detallaron.
Mora según el tipo de proveedor
De acuerdo con datos de Analytica, al analizar la situación por personas se observa que 20,8 millones de individuos cuentan con al menos un crédito formal en el país. De ese universo, 5,8 millones registran atrasos superiores a 90 días en el pago de sus cuotas.
Por tipo de proveedor, los bancos tienen 14,3 millones de deudores, de los cuales 2,45 millones están en mora. Las fintech, por su parte, cuentan con 10,1 millones de deudores y 2,41 millones en mora. En el resto de los proveedores hay 5,2 millones de deudores y 2,7 millones con atrasos.
Desde la Cámara Argentina Fintech aclararon que estos universos no son mutuamente excluyentes, ya que una misma persona puede mantener deudas con más de un tipo de proveedor.
“El crédito es una herramienta indispensable para el desarrollo de cualquier país y para que personas y empresas puedan proyectar más allá de sus ingresos actuales y financiar no solo el consumo, sino también la vivienda, la inversión y los proyectos que quieran emprender”, sostuvieron.
Un bajo nivel de financiamiento
Según describieron desde la Cámara, la Argentina mantiene desde hace décadas un problema estructural de acceso al financiamiento. El crédito al sector privado representa apenas el 13% del PBI, un nivel similar al promedio de las últimas dos décadas y muy inferior al 53% registrado en América Latina y el Caribe.
La entidad también señaló que la principal diferencia entre los proveedores se encuentra en su fuente de financiamiento.
“Los bancos están habilitados por el BCRA a prestar dinero proveniente de los depósitos de sus clientes, mientras que las fintech y los proveedores no financieros sólo pueden utilizar capital que toman del mercado de capitales o, incluso, de préstamos bancarios, un mecanismo siempre más costoso”, explicaron desde la Cámara para defender las altas tasas que mantienen para ofrecer préstamos a sus clientes.
En Tucumán
El resumen de la tarjeta de crédito o el recordatorio de la cuota en la billetera virtual han reemplazado a la libreta del almacén propia de los tiempos de bolsillos flacos. En Tucumán, llegar a fin de mes implica, para miles de familias, hacer equilibrio sobre una cuerda cada vez más fina donde el endeudamiento dejó de ser una herramienta de progreso.
Un exhaustivo informe desarrollado por el Centro de Estudios para la Ciudad (CEC), una organización sin fines de lucro enfocada en derechos sociales y fortalecimiento democrático, junto con la fundación alemana Friedrich-Ebert-Stiftung (FES), plasmó en la plataforma interactiva mapadeladeuda.ar la realidad del pasivo familiar en todo el país.
El diagnóstico para Tucumán arroja una señal de alerta ineludible: la tasa de mora provincial se ubicó en el 20,32%, posicionándose casi tres puntos porcentuales (2,92 exactamente) por encima del promedio nacional, que cerró en 17,4%.
Frente a estas estadísticas suele filtrarse una confusión recurrente en el debate público: ese 20,32% no significa que dos de cada diez tucumanos con deuda estén en mora, sino que el 20,32% del dinero total adeudado en la provincia está en situación de incumplimiento o atraso. En términos llanos: de cada 100 pesos que las familias tucumanas le deben al sistema financiero formal y no bancario, más de 20 pesos ya traspasaron los plazos regulares de pago.