Matías García volvió a San Martín. Ocho meses después de su salida, regresó al club, firmó su contrato hasta diciembre de 2027 y tuvo su primer entrenamiento bajo las órdenes de Alejandro Orfila. Su incorporación fue una de las prioridades del DT, que buscaba sumar alternativas y soluciones en la mitad de la cancha para afrontar los 11 partidos que quedan de la fase regular.
El regreso se resolvió prácticamente de un día para el otro. Orfila se comunicó directamente con García y, después de una charla en la que le explicó cómo encontró al plantel y cuáles eran sus necesidades, el futbolista no dudó. “Fue una situación rápida. Hace dos o tres días hablé con Alejandro, me manifestó el deseo de que volviera y no lo dudé”, contó García luego de su primera práctica.
El volante llegó, se realizó los estudios médicos, firmó su contrato y rápidamente se incorporó a los entrenamientos. La intención es que pueda ponerse a punto cuanto antes y quedar a disposición para el partido del domingo frente a Chacarita. “Voy a tratar de acelerar lo máximo posible en lo físico y ponerme de la mejor manera lo antes posible. Trataré de estar el fin de semana o cuando el entrenador me necesite”, explicó.
La llegada de García responde, además, a una necesidad concreta del equipo. El medio campo fue uno de los sectores en los que San Martín mostró dificultades durante buena parte del campeonato y Orfila entendió que necesitaba incorporar una alternativa que conociera la categoría, al club y la exigencia que implica jugar con la camiseta del “Santo”.
García reúne esas condiciones. Ya conoce el mundo San Martín, fue protagonista durante dos temporadas y también sabe lo que significa pelear arriba. Su regreso apunta a darle al entrenador una pieza más para encontrar soluciones en la mitad de la cancha, justamente en el momento más importante del torneo. “Creo que San Martín tiene un plantel muy bueno, de mucha jerarquía, como para pelear el ascenso, que es lo que San Martín tiene que hacer todos los años”, sostuvo el mediocampista.
Su vuelta se produce, además, en un escenario diferente al que dejó. Cuando se fue, hace ocho meses, San Martín estaba en otra situación. Ahora el equipo se encuentra fuera de los puestos de Reducido y más cerca de la zona de descenso. “Es una situación rara porque nunca me pasó estar en San Martín y que esté fuera del Reducido. Pero bueno, es una nueva experiencia”, reconoció.
García, sin embargo, evita mirar demasiado lejos. Sabe que quedan 11 fechas y que cada partido tendrá un valor especial. “Son 11 finales y las tomamos de esa manera. Estamos en la última etapa del campeonato y lo más importante es ser inteligentes, no perder puntos y no regalar nada”, aseguró.
El primer desafío será Chacarita, un rival que llegará con un partido pendiente y que tampoco atraviesa su mejor momento. García conoce perfectamente la lógica de la Primera Nacional y sabe que los antecedentes poco importan cuando la pelota empieza a rodar. “Sabemos cómo es esta categoría: podés perder con el último y ganarle al primero, como me tocó un montón de veces”, advirtió.
El componente emocional
El regreso también tiene un componente emocional. García dejó San Martín a fines de 2025 y su salida había generado malestar entre los hinchas, muchos de los cuales habían expresado su deseo de que continuara.
El futbolista no quiso entrar en polémicas sobre aquella decisión y prefirió mirar hacia adelante. “En ese momento la situación fue de esa manera. No responsabilizo a nadie. Ya pasó, ya está. Esto es una historia nueva”, explicó. “Mi deseo también fue continuar, yo nunca me quise ir”, agregó.
Ahora tendrá la posibilidad de reencontrarse con el hincha y con un club al que, según reconoce, le tomó un cariño especial.
“Siento un sentido de pertenencia con el club. Estuve dos años y me identifico mucho con San Martín. Yo estuve muy contento, fui muy feliz acá”, afirmó.
Su contrato será por un año y medio, hasta diciembre de 2027. Pero García prefiere no hablar demasiado del futuro. El objetivo inmediato está puesto en Chacarita y, después, en cada uno de los partidos que quedan. “Ojalá estemos todos contentos en diciembre, ascendamos y San Martín el 1 de enero esté en Primera División otra vez”, expresó.
Por ahora, Orfila ya tiene una alternativa más. García volvió, se entrenó y espera la habilitación para quedar formalmente disponible. San Martín necesita soluciones urgentes y el DT quiere encontrarlas en la llegada del ex Riestra. (Producción periodística: Carlos Oardi)