El mundo del trabajo atraviesa una transformación acelerada. La inteligencia artificial comienza a modificar tareas, las nuevas generaciones llegan con otras expectativas y las redes sociales se convirtieron en una herramienta para mostrar conocimientos, construir una identidad profesional y abrir nuevas oportunidades. Sobre estos cambios hablará esta tarde en Tucumán Patricia Jebsen, autora e influencer, en una presentación que se realizará a las 17 en el hotel Hilton.
Jebsen, que desde hace dos años desarrolla contenidos vinculados al trabajo, el liderazgo y el crecimiento profesional, detectó en las redes un espacio para acercar el mundo laboral a quienes muchas veces no encuentran referentes en su entorno.
“Empecé a hacer contenido en redes porque detecté que no había referentes del mundo del trabajo”, contó durante una entrevista con LA GACETA. Según explicó, mientras abundaban referentes vinculados al deporte, el espectáculo o la política, faltaban voces que hablaran de la experiencia de hacer una carrera profesional, trabajar en grandes empresas y ocupar posiciones de liderazgo.
A partir de esa observación comenzó a responder preguntas y a compartir experiencias. “Hay muchos jóvenes que por ahí no pueden hablar del mundo corporativo, de las grandes empresas, en su casa. Entonces dije: empecemos a hablar de esto”, relató.
Las redes como vidriera profesional
Para Jebsen, las redes sociales ya no funcionan únicamente como espacios de entretenimiento. También pueden convertirse en una herramienta para construir una marca personal y posicionarse profesionalmente.
La clave, según su mirada, está en encontrar una voz propia y aportar contenido que permita mostrar conocimientos, experiencias y capacidades. En un escenario en el que el currículum tradicional convive con la exposición digital, la presencia en redes puede ser una forma de hacer visible aquello que una persona sabe hacer.
Su propia experiencia es un ejemplo de esa transformación. A través de sus publicaciones comenzó a generar conversaciones sobre temas vinculados al liderazgo, las carreras profesionales y las nuevas formas de trabajar.
El impacto de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial será otro de los ejes de la conversación. Jebsen advirtió que la incorporación de estas herramientas modificará buena parte de las tareas que hoy realizan las personas.
“Muchas de las cosas que hacíamos en forma manual las vamos a hacer en forma automática. Muchas cosas que nosotros creíamos que teníamos que analizar las podemos analizar con inteligencia artificial”.
La especialista citó un estudio según el cual el 44% de las tareas que se realizan actualmente podrían dejar de hacerse de la misma manera. Para ella, el verdadero desafío será qué harán las personas con el tiempo y las capacidades que se liberen.
“El desafío es qué vamos a hacer y cómo vamos a hacer. Tenemos que empezar a aportar mucho más valor desde la creatividad, la inteligencia y un montón de habilidades blandas que son muy importantes”, sostuvo.
En ese nuevo escenario, considera que habilidades como la creatividad, la capacidad de adaptación, la comunicación y el liderazgo tendrán un peso cada vez mayor.
Cuatro generaciones bajo un mismo techo
La transformación también se observa dentro de las empresas. Jebsen señaló que actualmente conviven hasta cuatro generaciones en los mismos espacios de trabajo, con formas diferentes de comunicarse, expectativas distintas y distintas concepciones sobre la autoridad. “Son lenguajes distintos, son expectativas distintas”, explicó.
Mientras las generaciones mayores pueden asociar al líder con una figura paternalista que establece las reglas y marca el camino, los trabajadores más jóvenes buscan otras formas de vinculación y conducción. Esa diferencia puede generar tensiones, pero también obliga a las organizaciones a revisar sus modelos de liderazgo.
“Hay cortocircuito constante y eso es lo que yo veo todos los días en las redes y trato de transcribir: esas miradas, que nos pasa a todos”, dijo.
Emprender también implica liderar
Otro de los cambios que observa Jebsen está relacionado con el crecimiento del espíritu emprendedor entre los jóvenes. Sin embargo, advierte que existe una contradicción entre el deseo de emprender y la resistencia a asumir responsabilidades de liderazgo. “Los jóvenes quieren emprender, pero no quieren liderar. Entonces tenemos un problemón ahí”, planteó.
Para la especialista, emprender no significa simplemente trabajar desde casa o manejar los propios horarios. También supone tomar decisiones, asumir responsabilidades y, muchas veces, conducir a otras personas. “Emprender en general implica mucho más que eso. También implica liderar organizaciones, liderarnos a nosotros mismos”.
Volver a creer en el trabajo
Jebsen también pondrá el foco en un fenómeno que detectó a partir de sus conversaciones con jóvenes: la pérdida de confianza en el trabajo como espacio de realización personal.
“No le creían más al trabajo. No le creen a que uno puede hacer carrera o puede ser feliz trabajando”, afirmó. Frente a esa mirada, comenzó a contar su propia historia para mostrar que una trayectoria profesional también puede ser una fuente de satisfacción y crecimiento.
“Creo que hoy hay mucha más gente que le está empezando a creer de nuevo que se puede ser feliz trabajando, que uno puede sentirse realizado”.
En definitiva, su mensaje apunta a que el cambio tecnológico no debería ser entendido solamente como una amenaza, sino también como una oportunidad para revisar las capacidades, aprender nuevas herramientas y asumir un papel más activo en el desarrollo profesional.
“Tenemos que agarrar nuestra carrera en nuestras manos y hacernos cargo de que nosotros podemos hacer una buena carrera”, cerró.