En el plazo que transcurrió entre el martes y el miércoles, la casa de Gran Hermano tomó otro tono, otro paisaje y también incluyó otros actores, entre ellos Danelik en una invitación inesperada. La joven ingresó nuevamente a la competencia luego de haber sido eliminada durante la semana 12 del show, a mediados de mayo, por motivos que sorprendieron a los espectadores: fue invitada por su rival y pronto la decisión pareció no ser tan acertada.

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Las nueve participantes de Gran Hermano que aún continúan en el certamen tuvieron la posibilidad de invitar a un ex participante para que las acompañe por algunos días en la casa. Cuando Santiago del Moro le consultó a Luana Fernández de quién le gustaría compañía, la participante dio una respuesta que pocos esperaban. Danelik fue la ex competidora escogida, luego de la escandalosa salida en la que hubo una intensa pelea y quedaron enfrentadas. Luana invitó a la tucumana con la premisa de “haber priorizado su estrategia”.

Un reencuentro helado ante las cámaras

Danelik volvió durante la gala de este martes por la noche y pronto la situación se salió de control. Cuando Gran Hermano le informó a Danelik que había sido elegida y debía volver a la casa, no tenía idea de quién era la jugadora que la había convocado y al descubrirlo, no pudo disimular su shock. "¿Vos me elegiste?", repitió inmóvil mientras Luana corría a su encuentro.

Luana le dio una explicación bastante sencilla que solo causó la furia de su compañera. "Te quiero. Nos merecemos otra oportunidad", le advirtió. Pero al abrazarla, Danelik miró a cámara e hizo una seña que dejó perfectamente claro lo que pensaba. A la tucumana no le simpatizó la idea de tener que ayudar a Luana durante el certamen y pronto se viralizó el gesto de traición que le hizo en ese momento: simulaba que quería dispararse en la cabeza con la mano.

La charla de madrugada que definió la estrategia

La incomodidad no quedó guardada en la gala en vivo, sino que se trasladó a las horas posteriores y explotó durante la madrugada. Antes de irse a dormir, Danelik se sinceró en una profunda conversación con su novio, Brian Sarmiento, quien también reingresó a las instalaciones como acompañante de Pincoya. En un mano a mano lleno de dudas, la influencer tucumana manifestó abiertamente sus reparos a la hora de colaborar con la estrategia de la mediática.

“No tengo nada que arreglar con ella, gordo. ¿Qué tengo que arreglar? ¿De qué tengo que hablar?”, le cuestionó Danelik a Sarmiento cuando el exfutbolista le sugirió limar asperezas. Lejos de dar el brazo a torcer, Brian intentó hacerla reflexionar sobre la responsabilidad que implica su vuelta al juego: “Tenés que hablar de todo lo que pasó. Eso va a depender mucho de lo que vos quieras hacer. Te tenés que decidir y ser inteligente: ¿querés quedarte o jugar para afuera y hacer lo que venías planeando?”.

Una convivencia que promete hacer arder la casa

Pese a los reparos y al desgano de entablar una tregua, Danelik dejó en claro que no tiene intenciones de abandonar la competencia tan fácil ni tampoco de fingir una amistad falsa. “No quiero ser su amiga. Obviamente me quiero quedar, pero voy a tener una charla madura con ella, ¿entendés? Decirle: 'Te doy una mano, pero yo no quiero jugar con vos'”, sentenció firme sobre el terreno que pisará de ahora en más.

La dinámica del reingreso promete sacudir por completo la recta final del reality. Además del picante cruce entre Danelik y Luana, la casa recibió a otros ocho exparticipantes que prometen alterar las alianzas existentes: Titi volvió para acompañar a Yipio; Tomy a Sol; Campanita a Mariela; Cola a Charlotte; Nazareno a Tamara; Martín a Zilli; Mavinga a Majluf; y Brian Sarmiento junto a Pincoya. Con los apoyos definidos y las viejas rencillas a flor de piel, la convivencia en Gran Hermano vuelve a estar al rojo vivo.