La Verificación Técnica Vehicular (VTV) tiene nuevos valores en Tucumán. Desde el 5 de agosto comenzó a regir un nuevo cuadro tarifario aprobado por la Dirección de Transporte de la Provincia, que actualizó los costos para todas las categorías de vehículos que deben realizar el control obligatorio. Desde la planta San Miguel explicaron que la actualización responde al aumento de los costos operativos y al tiempo que llevaban congeladas las tarifas.
Navor Ramos, encargado de VTV San Miguel, detalló a LA GACETA que los automóviles pasaron de pagar $45.000 a $60.000, mientras que las camionetas aumentaron de $66.000 a $90.000.
En el caso de las motos, las tarifas están diferenciadas por cilindrada. Las de hasta 150 cc pasaron de $15.000 a $22.000; las de hasta 300 cc tienen un costo de $27.000, mientras que las de más de 300 cc deben abonar $42.000.
Qué se revisa durante la VTV
El procedimiento comienza con el registro administrativo y luego el vehículo ingresa al sector de fosas, donde se realizan distintas pruebas para determinar si se encuentra en condiciones de circular.
Uno de los primeros controles corresponde al sistema de suspensión de ambos ejes. Luego se realiza la prueba de frenado, que permite determinar la capacidad efectiva del sistema. Según explicó Ramos, esta medición debe superar el 480%.
El proceso continúa con el detector de holguras, que permite identificar posibles desperfectos en el tren delantero y otros componentes. Allí también se revisan visualmente elementos como bujes, amortiguadores y el estado de las ruedas.
Precisamente, los neumáticos y el sistema de frenado aparecen entre las principales causas de rechazo en los automóviles. “Uno cree que frena bien su vehículo, pero cuando pasa esta prueba detectan que en realidad está muy por debajo”, explicó Ramos, al señalar que incluso se han encontrado vehículos cuyas ruedas traseras prácticamente no frenan.
En las motos, en tanto, el principal motivo de rechazo está relacionado con el funcionamiento de las luces.
Qué documentación hay que llevar
Para realizar la VTV, el conductor debe presentar la cédula del vehículo. Con ese documento, el personal puede cargar los datos necesarios para confeccionar el informe de la inspección.
Ramos aclaró que cuestiones como tener vigente la licencia de conducir o el seguro no forman parte de los controles que se realizan en la planta. “Nosotros simplemente revisamos que el vehículo esté en condiciones para circular”, explicó.
Por ahora, sin cambios en el sistema de la VTV
A nivel nacional se plantearon modificaciones al esquema de verificación, entre ellas la posibilidad de que los controles puedan realizarse también en talleres privados habilitados que cumplan con determinados requisitos técnicos y de seguridad.
Sin embargo, esos cambios todavía no se aplican en Tucumán. Ramos explicó que cada provincia puede decidir si adhiere o no a las modificaciones impulsadas a nivel nacional y que, en caso de implementarse, la apertura de nuevas plantas requeriría atravesar distintos procesos administrativos y cumplir con exigencias específicas de infraestructura, maquinaria y seguridad.
“En la provincia de Tucumán no hay ningún tipo de cambio, ninguna modificación”, remarcó.
Cada cuánto hay que renovar la VTV
También existen diferencias según la antigüedad y el tipo de vehículo. En el caso de los automóviles y camionetas nuevos, la primera verificación corresponde una vez transcurridos tres años desde su salida de fábrica. Luego de esa primera inspección, la VTV tiene una vigencia de dos años.
Una vez que el vehículo supera los ocho años de antigüedad, la verificación debe realizarse anualmente.
Para las motos, en cambio, el control comienza a partir del primer año de antigüedad y la oblea tiene una vigencia de un año. Según explicó Ramos, se trata de un esquema pensado para mantener un control más periódico sobre este tipo de vehículos.