El economista Carlos Rodríguez analizó el crecimiento de la mora crediticia y el impacto que tiene sobre las familias endeudadas, en un contexto que definió como un círculo vicioso entre recesión, incumplimiento de las deudas y expectativas de una eventual intervención estatal.
“La enorme difusión en los medios que está teniendo el tema de la mora crediticia debe aumentar las expectativas de que aparezca alguna ayuda estatal, como siempre ha ocurrido”, sostuvo Rodríguez en una publicación titulada “Recesión, Mora y Expectativas”.
Según explicó, esa expectativa puede modificar el comportamiento de algunos deudores y generar un proceso de retroalimentación. “Para algunos, entrar en mora sea más atractivo —menos costoso— a medida que aumenta la mora agregada”, afirmó.
Mora, recesión y expectativas: el círculo vicioso
Rodríguez planteó que de esta manera se genera un vínculo entre el aumento de la cartera en mora y las expectativas de una intervención por parte del Estado.
“Se crea un círculo vicioso entre la cartera en mora y las expectativas de intervención”, señaló el economista, quien consideró que un proceso de este tipo sería menos probable bajo un gobierno políticamente fuerte y con instituciones económicas aceptadas y funcionando plenamente.
En ese sentido, sostuvo que no sería el escenario actual y calificó al Gobierno como un “gobierno de transición”.
El economista también analizó las consecuencias políticas que tendría una eventual intervención estatal para asistir a los deudores. Según su interpretación, si la administración nacional avanzara en ese sentido, podría ser leído como un reconocimiento de las dificultades del modelo económico.
“Si este gobierno interviene, estaría reconociendo la derrota de su modelo liberal, lo que afectaría seriamente su imagen de cara a las elecciones de 2027”, opinó Rodríguez.
Cuál sería la solución para la mora crediticia
Para el economista, una de las posibles salidas sería una recuperación sostenida de la actividad económica, especialmente de los ingresos de quienes actualmente tienen dificultades para pagar sus obligaciones.
“Una solución sería una fuerte recuperación de la economía —y, en particular, de la economía de los deudores— que facilite el servicio de las deudas en mora”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que revertir una dinámica recesiva puede resultar particularmente complejo cuando el país atraviesa un período electoral.
“Lamentablemente, una vez que se echa a rodar la piedra de la recesión, es muy difícil detenerla, sobre todo en un período electoral”, afirmó.
Rodríguez resumió su diagnóstico en tres variables: recesión, mora y expectativas.
“Recesión, mora y expectativas son tres variables que se retroalimentan entre sí y complican cualquier intento razonable de salir de esa vorágine, dada la fecha fija de las elecciones”, señaló.
El factor cambiario suma más presión
El economista también incorporó al análisis la situación del mercado cambiario. Según Rodríguez, la combinación de los distintos factores vuelve todavía más difícil encontrar una salida mediante las herramientas tradicionales de política económica.
“Si agregamos el sector cambiario, el problema se vuelve todavía más complejo. No veo una salida de este círculo vicioso usando políticas económicas convencionales”, afirmó.
Rodríguez también cuestionó las alternativas disponibles para el Gobierno. A su entender, una política de estímulo de corte keynesiano podría representar un costo político para una administración que sostiene un programa de orientación liberal.
“Medidas de corte keynesiano significarían una dura derrota política”, sostuvo.
En el otro extremo, consideró que profundizar el actual modelo podría generar mayores costos en el corto plazo, aun cuando los eventuales beneficios aparecieran posteriormente.
“Profundizar el modelo implicaría más costos de ajuste en el corto plazo, con los beneficios llegando bastante más adelante”, advirtió.
Finalmente, Rodríguez cerró su análisis con una definición irónica sobre el escenario económico y político: “La solución parece estar en manos de la Política. O de los Hechiceros”.