El deterioro de las rutas se convirtió en una preocupación cada vez mayor para el sector productivo tucumano. Los caminos nacionales y provinciales presentan problemas en distintos puntos y, según advierten desde la Sociedad Rural de Tucumán, la situación impacta de manera directa sobre los costos de producción, especialmente por el aumento de los fletes.

José Frías Silva (h), presidente de la entidad, señaló en diálogo con LA GACETA que existe una preocupación creciente por el estado de la infraestructura vial y cuestionó que, mientras Nación y las provincias discuten sobre quién debe hacerse cargo de las rutas, quienes producen deben continuar afrontando las consecuencias.

“Hay una preocupación muy grande ante esta situación porque el nivel de deterioro es mucho más rápido que con el cual se pueden tomar herramientas para arreglar los caminos”, sostuvo. Para Frías Silva, uno de los principales problemas es la falta de definiciones sobre las responsabilidades entre el Gobierno nacional y las provincias. 

En ese contexto, mencionó la discusión que se abrió en torno al traspaso del manejo de determinadas rutas nacionales a las jurisdicciones provinciales. “Estamos viendo entre la Nación, que le quiere pasar el manejo de las rutas a las provincias, y las provincias que no las quieren arreglar”, planteó. Y remarcó que, mientras continúa esa disputa, “nosotros seguimos produciendo, trabajando y sobreviviendo”.

El impacto sobre el campo

El dirigente rural puso especial énfasis en el impacto que tiene el mal estado de los caminos sobre la actividad productiva. En un escenario de aumento de costos, explicó, el transporte se convirtió en uno de los principales componentes que afectan a los productores.

“Hoy, con el aumento de los costos, los fletes es un tema que no es menor. Hoy es el costo de mayor impacto en nuestra producción”, afirmó. A su entender, el deterioro que se observa actualmente no es exclusivamente consecuencia de los últimos años, sino que dejó al descubierto una problemática que se arrastra desde hace mucho tiempo.

“Este nivel de deterioro que por ahí de estos últimos tres años desnuda una realidad de muchísimos años en los que no se viene haciendo el trabajo adecuado”.

Frías Silva cuestionó, en ese sentido, que durante años se hayan aplicado soluciones de corto plazo en lugar de realizar obras que permitan garantizar una mayor durabilidad de las rutas. “Se venía solo parchando y haciendo bacheo en vez de hacer soluciones de fondo que duren más tiempo. No puede ser que en tres años se hayan venido abajo de esta manera”.

LA 329. Esta ruta, que surca el suroeste provincial, es una de las vías más deterioradas de Tucumán

El reclamo por un plan serio

Frente a este escenario, desde la Sociedad Rural de Tucumán plantean la necesidad de que se defina una política vial de largo plazo, con obras concretas y mecanismos de control que permitan verificar que los trabajos se ejecuten correctamente.

“Lo que necesitamos es que el país, de una vez por todas, haga un plan serio”, afirmó Frías Silva.

El dirigente hizo referencia además a los anuncios del Gobierno nacional sobre nuevas licitaciones para intervenir las rutas y consideró que el desafío no pasa solamente por adjudicar las obras, sino por garantizar que efectivamente se ejecuten y que tengan controles adecuados.

“Habían dicho en el Gobierno nacional que salían las licitaciones, pero bueno, que estas licitaciones hagan trabajo y se controlen de manera real para que estas rutas puedan aguantar”, señaló.

Peajes sin rutas en condiciones

Otro de los puntos que genera preocupación en el sector productivo es el sistema de peajes. Frías Silva cuestionó que los usuarios deban pagar para transitar por rutas que, pese a contar con ese mecanismo de financiamiento, presentan un estado deficiente.

Como ejemplo, mencionó la autopista de la Ruta Nacional 9 en el corredor Córdoba-Rosario. “Tiene todos sus peajes, tiene su sistema como debería funcionar con un sistema privatizado, si bien no es 100% privatizado, pero el estado de la ruta, por más que tengamos peaje, está detonada”, afirmó.

También se refirió a la Ruta Nacional 34, en el tramo salteño entre Rosario de la Frontera y Metán, donde señaló que los usuarios pagan peaje pese a las dificultades para circular.

“Pagás peaje, pero vas a paso de hombre”, describió, al graficar las condiciones en las que se encuentran algunos corredores estratégicos para el transporte de la producción.

Para la Sociedad Rural de Tucumán, el debate que se abre hacia adelante será cómo funcionará el nuevo esquema de administración y financiamiento de las rutas, especialmente si se mantienen los peajes. “Si va a haber rutas con peaje, bueno, listo, se pagará por la calidad. Pero paguemos por la calidad que haya, que exista, que podamos transitar y cuánto tiempo nos va a llevar”, reclamó Frías Silva.