Estudiantes de La Plata volvió a rendir tributo a uno de los nombres más importantes de su historia. En el marco de los festejos por el 121° aniversario de la institución, el "Pincha" inauguró una estatua de tamaño real de Alejandro Sabella, el entrenador que condujo al club a la conquista de la Copa Libertadores 2009 y que dejó una huella imborrable tanto dentro como fuera de la cancha.

La ceremonia se llevó a cabo el martes por la noche en el estadio Jorge Luis Hirschi y reunió a dirigentes, exfutbolistas, familiares y cientos de hinchas que se acercaron para participar del emotivo homenaje al histórico "Profesor".

Un reconocimiento para un ídolo eterno

La escultura fue instalada de manera permanente en el Paseo de los Profesores, dentro del estadio UNO, un espacio reservado para las grandes figuras que marcaron la identidad de Estudiantes. La obra representa a Sabella con una de las postales más recordadas de su carrera como entrenador: de pie, con los brazos cruzados y luciendo el tradicional suéter beige que utilizó durante la inolvidable campaña de la Copa Libertadores de 2009.

Además de su imagen, la estatua incluye su fecha de nacimiento y una inscripción que resalta que su legado para la institución es infinito, un mensaje que resume el lugar que ocupa en la memoria colectiva del pueblo albirrojo.

El acto contó con la presencia del presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, familiares de Sabella y varios integrantes del plantel que conquistó la Libertadores 2009. Entre ellos estuvieron Mariano Andújar, Rodrigo Braña y Leandro Desábato, quienes compartieron uno de los ciclos más exitosos de la historia reciente del club.

El homenaje también recordó las dos etapas que convirtieron a Sabella en un símbolo de Estudiantes. Como futbolista, integró el equipo dirigido por Carlos Bilardo que obtuvo el Metropolitano de 1982 y el Nacional de 1983, disputando 171 partidos con la camiseta albirroja.

Sin embargo, fue como entrenador donde alcanzó la dimensión de leyenda. Bajo su conducción, el "Pincha" conquistó la Copa Libertadores 2009 y el Torneo Apertura 2010, además de protagonizar una recordada final del Mundial de Clubes frente al Barcelona de Pep Guardiola, un encuentro en el que estuvo a pocos minutos de conseguir una de las mayores hazañas del fútbol argentino.

Como cierre del homenaje, el club eligió inmortalizar una de las frases que mejor representó la personalidad de Sabella: "Y no se olviden nunca de dos palabras que son fundamentales en la vida: por favor y muchas gracias", un mensaje que sintetiza los valores que lo transformaron en un ídolo eterno para Estudiantes.