Si a cualquier modelo de Inteligencia Artificial (IA) se le consulta qué país es el que tiene los mejores alfajores hay consenso: Argentina es la respuesta que dan. No es solo una cuestión de orgullo nacional, sino de escala, variedad y cultura de consumo. En Argentina, el alfajor no es un simple postre, es un ritual diario a diferencia de otras naciones. Se consumen millones de unidades al día y existen categorías enteras dedicadas a este manjar: desde el clásico industrial de quiosco hasta verdaderas joyas artesanales de pastelería.
Esas son las que se evaluarán entre el 15 y 17 de agosto en el Mundial del Alfajor que se hará en Buenos Aires. Desde 2022, el país es la sede anual del torneo, donde jurados expertos de la gastronomía evalúan cientos de muestras de distintos países y consagran a los mejores exponentes de la categoría.
Esta edición tendrá como escenario el predio BA Ferial (ex Costa Salguero). El evento reunirá a más de 120 expositores nacionales e internacionales y ofrecerá degustaciones, capacitaciones y la esperada competencia oficial.
El gran atractivo de las tres jornadas será la cata a ciegas donde más de 500 alfajores procedentes de distintos países competirán por la codiciada medalla de oro y el título de "Mejor Alfajor del Mundo 2026". La evaluación estará a cargo de un jurado de más de 20 especialistas —entre ingenieros en alimentos, chocolatiers, especialistas sensoriales y chefs—, quienes analizarán las muestras analizando más de 35 parámetros sensoriales.
Las categorías
Para garantizar una evaluación justa entre pequeños emprendimientos, pymes y grandes marcas industriales, la dirección técnica del certamen estableció un catálogo de 20 categorías oficiales de premiación (que otorgarán medallas de Oro, Plata y Bronce):
- Por tipo de relleno: Mejor Relleno de Dulce de Leche, Mejor Relleno de Fruta y Mejor Alfajor Relleno de Dos Sabores.
- Por tipo de cobertura: Mejor Cobertura de Chocolate Negro, Mejor Cobertura de Chocolate Blanco y Mejor Alfajor Glaseado.
- Por la galleta: Mejor Galleta de Alfajor.
- Por cantidad de capas: Mejor Alfajor Simple y Mejor Alfajor de Tres Capas.
- Por receta o estilo: Mejor Alfajor Tradicional estilo Cordobés, Mejor Alfajor Exótico, Mejor Alfajor de Maicena, Mejor Alfajor Saludable y la gran incorporación de esta edición, el Mejor Alfajor Bajonero.
- Por análisis sensorial: Mejor Textura y Mejor Aroma a Alfajor.
- Por escala comercial: Mejor Alfajor Industrial (de kiosco), Mejor Alfajor PYME y Mejor Alfajor de Autor.
- Diseño e imagen: Mejor Packaging.
Un poco de historia
Lo del alfajor es una metamorfosis. Pasó de ser un bloque de frutos secos y especias en el desierto arábigo a convertirse en un sándwich de galletitas bañado en chocolate y relleno de dulce de leche en el Río de la Plata. Durante la presencia musulmana en la Península Ibérica, los árabes introdujeron un dulce llamado al-hasú (que significa "el relleno").
No tenía tapas; era una pasta densa y compacta hecha a base de almendras, nueces, miel y especias aromáticas como canela, cilantro y clavo de olor. La receta se arraigó con fuerza en Andalucía, particularmente en el municipio de Medina Sidonia.
Los conquistadores y colonos fueron los que trajeron la receta a América. Ante la falta de los ingredientes originales (como las almendras), el dulce comenzó a transformarse. En 1869 el químico francés Augusto Chammas llegó a Argentina y abrió una pequeña fábrica de dulces en Córdoba.
La diferencia radical
Chammas fue el revolucionario que cambió la forma para siempre: decidió hacer las tapas redondas, transformándolo en el formato de sándwich que conocemos hoy en día, y comenzó a comercializarlos masivamente. Desde 1950 en adelante, marcas como “Jorgito” y “Guaymallén” entendieron que el alfajor no debía ser solo un lujo de pastelería, sino un combustible diario para los trabajadores y estudiantes. Desarrollaron el alfajor industrial: económico, envuelto en papel aluminio y disponible en cada esquina, consolidando el consumo masivo actual.