La convulsión interna en la FIFA sumó un capítulo de máxima gravedad en las últimas horas. Tras el masivo rechazo institucional encabezado por la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), el conflicto escaló directamente al círculo de confianza de Gianni Infantino: Carlos Cordeiro, uno de sus asesores estratégicos más influyentes, presentó su renuncia irrevocable al cargo de Asesor Principal para Estrategia y Gobernanza Global.

El ejecutivo anglo-estadounidense, que ocupaba el puesto desde septiembre de 2021 y mantenía un rol bisagra en la articulación entre la FIFA y la Casa Blanca para la organización de las competencias en Norteamérica, hizo pública su decisión a través de un extenso descargo en su cuenta de LinkedIn, reproducido por la agencia AFP.

"Como asesor principal del presidente de la FIFA, exbanquero y aficionado al fútbol de toda la vida, no puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA considera vender una participación en la Copa del Mundo. Quiero dejarlo claro: no tuve ninguna participación en esta propuesta y me opongo a ella de forma inequívoca", sentenció Cordeiro en el arranque de su escrito.

"Un mal negocio": los argumentos económicos contra el plan de Infantino

Con una trayectoria de más de 35 años en el sector bancario y tras haber sido presidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos (US Soccer) entre 2018 y 2020, Cordeiro fundamentó su salida cuestionando la solidez financiera y la lógica comercial del proyecto FIFA Forward Enterprise.

El exasesor remarcó que la entidad rectora no padece ningún tipo de ahogo económico que justifique desprenderse del activo más valioso del deporte:

  • Reservas e ingresos récord: Recordó que la FIFA ostenta miles de millones de dólares en reservas, no posee deudas y generó más de 15.000 millones de dólares en el ciclo 2022-2026.
  • Cifra injustificada: Cuestionó que se pretenda recaudar 4.200 millones de dólares mediante la cesión permanente de participaciones en la Copa del Mundo cuando la propia organización cuenta con caja suficiente para financiar el desarrollo del fútbol global.
  • Capacidad interna: Sostuvo que el crecimiento comercial de los últimos años fue logrado por profesionales del sector y que no existe razón para delegar la gestión en fondos de inversión externos.

"Vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar 4,2 mil millones de dólares no tiene mucho sentido. Es hipotecar el futuro del fútbol sin ninguna justificación convincente", enfatizó.

Oscurantismo y ultimátum a las federaciones

Otro de los puntos más severos de la carta dirigida a la comunidad futbolística apunta a los plazos y a la falta de transparencia en la gestión del proyecto impulsado por la cúpula de Zurich.

Cordeiro denunció que se pretende acorralar a las asociaciones miembro para ratificar la medida en un lapso desmedidamente corto: apenas 50 días para tomar una determinación de alcance histórico, bajo la amenaza implícita de "quedarse atrás".

Asimismo, el dirigente dejó al descubierto una serie de interrogantes estructurales que, según él, la conducción de Infantino no ha respondido:

  • ¿Por qué impulsar este acuerdo y cuál es la urgencia de concretarlo ahora?
  • ¿Qué mecanismos de control y supervisión se van a aplicar?
  • ¿Quiénes son los beneficiarios reales y qué retorno se garantiza a los inversores privados?
  • ¿Existió un proceso de licitación competitivo y transparente?

Un golpe al corazón político de Zurich

La salida de Cordeiro representa una pérdida sensible para Infantino de cara a sus aspiraciones de reelección en el Congreso de 2027. El dirigente estadounidense no solo había sido pieza clave en la obtención de la sede del Mundial 2026, sino que integraba el comité de enlace con la administración de Donald Trump para la supervisión de los certámenes internacionales en suelo norteamericano.

En el cierre de su comunicado, Cordeiro instó a otros dirigentes y miembros del organismo a romper el silencio: "La responsabilidad de la FIFA no es maximizar los beneficios comerciales a cualquier precio, sino proteger y fortalecer el fútbol para las generaciones futuras. Espero que ellos también alcen la voz".