Un impactante video registró el momento en que un hombre incendió el altar exterior del santuario de la Virgen de Medjugorje, en Bosnia, uno de los centros de peregrinación mariana más populares del mundo. Además del fuego, el agresor realizó pintadas sobre la imagen de la Reina de la Paz y otros espacios considerados sagrados.
Las imágenes difundidas muestran que el atacante, un ciudadano polaco de 31 años, ingresó al predio a las 4.46 de la madrugada, hora local, con distintos elementos preparados para provocar el incendio.
El altar exterior, rodeado por una tribuna con sillas donde habitualmente se ubican los fieles para rezar frente a la Virgen, fue el principal blanco del ataque.
Según se observa en la grabación, el hombre colocó un largo palo en uno de los laterales de la tribuna, encendió uno de sus extremos y luego roció el sector con combustible antes de iniciar el fuego con un encendedor.
Las llamas se propagaron rápidamente y una densa columna de humo negro cubrió el santuario. Horas después, ya con la luz del día, las imágenes mostraban el lugar cubierto de cenizas y con numerosos objetos calcinados.
Pintadas contra la Virgen y los videntes
El agresor también vandalizó la estatua de la Virgen ubicada en la Colina de las Apariciones, conocida como Podbrdo, y la Cruz Azul.
Con pintura negra en aerosol escribió frases como "Devil in a skirt" ("el diablo con pollera") y "evil" ("mal"). Además, pintó los nombres de los llamados "videntes de Medjugorje", quienes aseguraron haber presenciado la aparición de la Virgen en 1981, junto a una frase en polaco que decía: "Son impostores; tengo pruebas".
El autor del ataque fue identificado como Bartlomiej Wlodzimierz Krakowiak, oriundo de Varsovia. Su nombre era conocido entre los peregrinos porque protagonizó el documental polaco Powołany 2 (Llamado), en el que relató su historia de vida y su transformación espiritual tras superar problemas de drogadicción y un paso por la cárcel.
Por ese motivo, muchos fieles lo consideraban un ejemplo de superación, lo que hizo que el episodio provocara una profunda consternación entre los peregrinos y la comunidad católica.
El hecho ocurrió, además, en la antesala del Festival Internacional de la Juventud (Maladifest), que comienza en agosto y cada año reúne en Medjugorje a decenas de miles de fieles provenientes de distintos países.
Las autoridades señalaron que las imágenes de las cámaras de seguridad evidencian que el ataque fue cuidadosamente planificado, ya que el hombre llegó con todos los elementos necesarios para provocar el incendio y causar los destrozos.
El acto de vandalismo podría derivar en una condena de hasta cinco años de prisión. Mientras tanto, la parroquia de Santiago inició tareas de limpieza, restauración y reparación de los espacios afectados.
El mensaje de la parroquia
Tras el ataque, la parroquia de Medjugorje difundió un comunicado dirigido a los fieles.
"Hemos recibido con gran tristeza la noticia del acto de vandalismo que ha afectado los espacios de oración de nuestra parroquia. De inmediato iniciamos las labores de limpieza y reparación de los daños para que todos los espacios vuelvan a estar dignamente preparados para la oración. Agradecemos a todos aquellos que, con su trabajo y su ayuda generosa, contribuyen a que este santuario siga siendo un lugar de encuentro con Dios, un lugar de paz y un lugar donde se venera a la Santísima Virgen María, Reina de la Paz", expresaron.
Además, invitaron a responder a lo ocurrido "tal como la Virgen nos enseñó durante más de 40 años en Medjugorje", es decir, "con oración, ayuno y perdón".
"Oremos por la conversión del corazón de quienes cometieron este acto, para que el Señor los toque con su gracia y los conduzca por el camino del bien. Oremos también por la paz en el corazón de todas las personas. La Virgen nos llama incesantemente a ser portadores de paz. Que este acontecimiento nos impulse también a tomar aún más en serio su llamado: a no responder al mal con el mal, sino a dar testimonio, con nuestra propia vida, del amor, el perdón y la esperanza", añadieron.
Finalmente, la parroquia llevó tranquilidad a los peregrinos y confirmó que el santuario continúa abierto.
"El santuario permanece abierto a todos los peregrinos. El programa de oración continúa desarrollándose con normalidad y todos los espacios están siendo limpiados y acondicionados con rapidez para que vuelvan a ser un lugar de oración y de encuentro con el Señor, por intercesión de la Reina de la Paz", concluyó el comunicado.