La ausencia de la imagen de la Virgen de la Merced durante la vigilia del 9 de Julio en la Casa Histórica generó un intenso debate en Tucumán. Incluso comenzó a circular una convocatoria a un supuesto acto de desagravio, impulsado por agrupaciones gauchas que expresaron su malestar por lo ocurrido. Sin embargo, desde la Basílica de La Merced aclararon a LA GACETA que se trató de un malentendido y explicaron por qué la imagen no ingresó al predio donde se desarrolló el acto oficial.
El párroco de la Basílica, Abel Álvarez, explicó que, como ocurre desde hace varios años, una de las imágenes misioneras de la Virgen es trasladada por agrupaciones gauchas hasta la vigilia del 8 de julio, mientras que una réplica de mayor tamaño participa al día siguiente del tradicional Tedeum del 9 de Julio. Este año, remarcó, la Virgen sí estuvo presente en esa celebración religiosa.
Molestia por la vigilia del 9 de Julio: preparan un acto de desagravio en honor a la Virgen Generala"Lo que todos sabemos es que la imagen no pudo ingresar a los actos del 8 de julio, en la vigilia del 9, y ahí es donde surgió toda esta cuestión", señaló.
Según explicó el sacerdote, en años anteriores la Basílica recibía una invitación formal y acreditaciones para participar de la ceremonia. Esa modalidad cambió y hoy la organización de la presencia de la imagen depende de las agrupaciones gauchas, sin una comunicación directa con las autoridades encargadas del protocolo.
"Anteriormente, desde el protocolo municipal y provincial nos invitaban y nos daban unos distintivos para poder ingresar. Desde hace unos años ya no es así. Ya no hay una invitación ni un permiso explícito, y eso tiene implicancias desde el punto de vista del protocolo", sostuvo.
Ese cambio, indicó, fue interpretado por las agrupaciones gauchas como un gesto de desconsideración, lo que derivó en el pedido de realizar un acto de desagravio. No obstante, Álvarez aclaró que la Iglesia no organizó ninguna convocatoria extraordinaria.
"Todos los 24 de cada mes celebramos una misa en honor a la Virgen de la Merced y luego hacemos una procesión rezando el Rosario por la Patria hasta la Casa Histórica. Esta vez será exactamente lo mismo", afirmó.
El sacerdote dijo que la prioridad de la Iglesia no pasa por profundizar la polémica, sino por mantener el sentido espiritual de la celebración.
"Estamos viviendo tiempos de muchos cambios y de conflictos. Como Iglesia estamos llamados a no olvidarnos de lo que realmente queremos: vivir nuestra fe, manifestarla, rezar y pedir por la Patria. Eso es lo más importante", expresó.
Además, confirmó que el arzobispo de Tucumán está al tanto de la celebración y que el objetivo de la jornada será rezar "por la unidad de todos los argentinos".
Álvarez también destacó el profundo vínculo entre la devoción a la Virgen de la Merced y la historia tucumana. Recordó que la fe tuvo un papel central durante la Batalla de Tucumán y sostuvo que esa tradición continúa vigente.
"Somos un pueblo donde la fe tiene una gran incidencia en la historia. La Batalla de Tucumán tiene una enorme importancia para el país y sabemos la mediación que tuvo la Virgen en aquel momento", afirmó.
Las actividades de este jueves se desarrollarán como cada 24 de mes: habrá misas a las 18.30 y a las 20, y al finalizar la última celebración los fieles marcharán en procesión hasta la Casa Histórica rezando el Rosario por la Patria.