El Gobierno nacional decidió relanzar el Régimen de Inocencia Fiscal con un nuevo paquete de modificaciones enviado al Congreso, buscando seducir a los ahorristas para que formalicen los fondos que mantienen fuera del circuito bancario. El anuncio fue encabezado por el ministro de Economía, Luis Caputo, junto a la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, tras admitir que la versión original aprobada por el Parlamento no alcanzó los resultados esperados para captar los estimados US$ 170.000 millones atesorados “en los colchones” de los ahorristas.

Durante la presentación, Caputo argumentó que mantener divisas paralizadas constituye una “muy mala decisión” financiera debido a la pérdida paulatina de su poder adquisitivo y enfatizó la necesidad de canalizar esos recursos hacia el sistema financiero para reactivar el crédito y la inversión. El titular del Palacio de Hacienda defendió la iniciativa asegurando que dinamizar el flujo de capitales es el camino para generar empleo y lograr una verdadera justicia social, al tiempo que destacó la estabilidad del Banco Central en la compra diaria de divisas pese a la plena libertad de operación cambiaria.

Luis Caputo habló ante el campo y descartó un anuncio sobre otra baja en las retenciones

Entre las reformas clave explicadas por Ibarzabal Murphy se destaca la eliminación de topes y barreras patrimoniales o de ingresos, permitiendo la adhesión de todas las personas humanas y sucesiones indivisas, aunque los Grandes Contribuyentes solo accederán a una modalidad simplificada sin beneficios de presunción liberadora. Asimismo, se redefinió el parámetro de “discrepancia significativa”, estableciendo que el fisco sólo podrá quebrar la presunción de exactitud si detecta desvíos superiores al 15% que, al mismo tiempo, superen un umbral nominal de 5 millones de pesos.

El nuevo texto introduce además un alivio probatorio sustancial para los contribuyentes al invertir la carga de la prueba hacia la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la cual no podrá valerse de presunciones para sostener reclamos. A su vez, se suma una cláusula de salvataje que otorga un plazo de 15 días hábiles para presentar rectificativas y regularizar deudas antes de perder el régimen, junto con un mecanismo de reintegro acelerado que obliga al organismo recaudador a devolver pagos impugnados en un máximo de 45 días si la justicia falla a favor del ciudadano.

Luis Caputo: “Tener los dólares debajo del colchón es muy mal negocio”

Sin embargo, el anuncio oficial generó un inmediato y severo rechazo por parte de la oposición en la Cámara de Diputados. La legisladora Cecilia Moreau, perteneciente al bloque de Unión por la Patria (UxP), criticó duramente la iniciativa bautizándola con sorna como “Ley Adorni II”, en alusión al escándalo que envolvió al ex jefe de Gabinete, y sostuvo que la primera versión del proyecto demostró ser un fracaso absoluto.

La diputada massista cuestionó directamente al ministro de Economía al señalar que debería ser el primero en repatriar sus propios fondos antes de exigírselo a los ciudadanos. En esa línea, Moreau afirmó que el Ejecutivo vive en una “realidad paralela” al insistir con esquemas tributarios que ya fracasaron, mientras la sociedad enfrenta contingencias críticas como el incremento en los índices de desempleo, el congelamiento de los haberes jubilatorios y los continuos aumentos en los servicios energéticos.

Inocencia Fiscal: Caputo presentó el nuevo proyecto y dijo que "tener los dólares bajo el colchón es un muy mal negocio"

Saqueo

Profundizando su postura, la vicepresidenta primera de la Cámara baja enmarcó el debate dentro de un proceso de “saqueo y transferencia de riquezas”, manifestando que la postura opositora trasciende el rechazo a un articulado puntual para confrontar de manera directa contra el modelo económico general. Asimismo, advirtió sobre la gravedad de otros proyectos paralelos enviados por Balcarce 50, como la iniciativa de inviolabilidad de la propiedad privada, a la cual acusó de arriesgar la soberanía sobre el territorio nacional. Finalmente, Moreau hizo un llamado a trasladar la discusión legislativa hacia las calles para frenar el avance de las reformas promovidas por el Gabinete libertario.