La economía crece a dos velocidades. Sin embargo, la urbana está estancada. La consecuencia social más grave de esta dinámica es la pérdida de empleos asalariados registrados en las ciudades. Entre noviembre de 2023 y abril pasado se observa que en las actividades dinámicas el empleo registrado creció en 11.000 puestos de trabajo formales pero en la economía urbana cayó en 267.000. El saldo es la destrucción de unos 255.000 empleos asalariados registrados en empresas privadas, según el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa).

La caída en el empleo formal no se refleja en la tasa de desempleo porque la gente se inserta en ocupaciones informales. Desde noviembre de 2023 se estima que el empleo informal -como asalariado no registrado o cuentapropista no registrado en el Monotributo- creció en 450.000 empleos. Es decir, el empleo crece, pero en la informalidad con empleos de baja calidad, subraya el reporte.

La UBA lanzó una carrera corta gratuita con salida laboral: tiene solo 13 materias

El mal desempeño del mercado laboral incide sobre el sistema previsional donde además se suma la decisión de no renovar las moratorias. Según datos de la Subsecretaría de Seguridad Social se observa:

• En 2024 hubo 105.000 altas de jubilaciones contributivas -con 30 años de aportes- y 320.000 altas de jubilaciones con moratoria y la PUAM -sin años de aportes-.

• En 2025 hubo 113.000 altas de jubilaciones contributivas y 248.000 altas de jubilaciones con moratoria y PUAM.

• Para este 2026 se proyecta que habrá 110.000 jubilaciones contributivas y 123.000 altas de jubilaciones con moratoria y PUAM.

Según Idesa, estos datos muestran que en 2026 las altas de jubilaciones caerán un 45% con respecto de 2024. Esto es consecuencia de que las jubilaciones de personas con aportes se mantienen más o menos constantes, en el entorno de las 110.000 altas por año, pero las personas que se jubilan sin aportes suficientes se reducen significativamente. “La explicación es que con las moratorias cerradas la manera de acceder a un beneficio previsional cuando no se llega a los mínimos de aportes es a través de la PUAM que tiene como requisito principal 65 años de edad independientemente del sexo”, indica la entidad que dirige el economista Jorge Colina.

El exceso de control en las empresas agrava el desgaste laboral y debilita el compromiso de los empleados

“El deterioro del mercado laboral tiene impactos negativos en el presente, pero también en el futuro. La mayor parte de los jubilados tenderán a ser personas sin aportes que se jubilarán con la PUAM, cuyo haber equivalente a 80% de la jubilación mínima. Incluso en el reducido segmento de personas que se jubilan con aportes es cada vez mayor la proporción que lo hace con el Monotributo con lo cual se jubilarán con la jubilación mínima. La persistencia de la masiva informalidad en el mercado laboral asegura que el futuro de la calidad de vida de los jubilados será peor que la actual”, subraya el experto.

Por eso, es tan urgente como trascendente tomar medidas para dinamizar la generación de empleos de calidad. No solo para aliviar la situación social presente sino también para mejorar las jubilaciones del futuro, puntualiza el informe de Idesa. Desde esta perspectiva, un paso importante es la ley de modernización laboral. En materia previsional debería establecerse como regla general que el monto de la jubilación sea proporcional a los aportes y a la expectativa de vida. Esto implica eliminar los regímenes especiales y establecer un complemento solidario para gente que llega a la edad de retiro con pocos años aportados, sugiere.

Más empleo, pero de menor calidad: las advertencias de la UCA sobre el mercado laboral

Moratorias

Es correcto no renovar las moratorias. Pero es un error no ver que Argentina está amenazada por un doble flanco. Por un lado, por la caída de la natalidad y el aumento en la expectativa de vida que advierte que el sistema de reparto previsional es insostenible. Por el otro, por la profundización en el deterioro del mercado de trabajo, finaliza.