Lorna, conocida por su fanatismo por Susana Giménez, volvió a incorporarse a Cuestión de peso (eltrece) con la intención de modificar sus hábitos y mejorar su calidad de vida. A casi 10 años de su primera participación en el reality, explicó los motivos que la llevaron a pedir una nueva oportunidad y habló por primera vez sobre cómo el trastorno del espectro autista (TEA) influye en su alimentación.

Durante su presentación, contó que tiene una condición dentro del espectro autista y explicó de qué manera eso condiciona el tratamiento.

"Los Asperger funcionamos con premios y castigos. Para soportar algo que es una tortura para mí, como es el tratamiento, necesito un premio que supere la tortura de lo otro", expresó.

En ese sentido, explicó que su motivación para volver al programa está vinculada con su pasión por los medios. "Como yo amo la televisión y el medio, estar acá en el programa es mi premio para soportar la tortura que es para mí el tratamiento", afirmó.

Cómo influye el TEA en su relación con la comida

Lorna contó que, si bien consume una gran variedad de alimentos, existen determinadas texturas que no puede tolerar. "Solemos tener determinados alimentos que nos gustan, que son los que comemos, y hay determinadas texturas y demás que nosotros no soportamos", señaló.

Como ejemplo, explicó que la textura de la yema del huevo duro le provoca ganas de vomitar. También dijo que, aunque le encanta el sabor a frutilla y consume productos con ese gusto, no puede comer la fruta porque los pequeños puntos de su superficie le generan rechazo.

"No se trata de caprichos sino de algo propio de nuestra condición. Y eso que yo como bastantes cosas", remarcó.

El desafío de cambiar sus hábitos

Al explicar por qué decidió regresar al ciclo, reconoció que su estado físico la preocupa. "Quiero volver porque estoy muy gorda, no sé si igual o más de antes de ingresar hace nueve años al programa y me gustaría volver a cambiar mi vida", sostuvo.

Las cámaras del programa también ingresaron a su casa, donde mostró parte de su rutina diaria mientras preparaba el almuerzo. "Estoy cocinando, preparándome el almuerzo. Justo llegaron cuando estaba cocinando papas, pero las voy a acompañar con mi comida favorita, que son las milanesas y los huevos fritos", comentó.

Lorna aseguró que su principal dificultad no pasa por la cantidad de comida que consume, sino por el tipo de alimentos que prefiere.

"Siento que mi principal problema, más que no controlarme, es que a mí todas las cosas que me gustan son engordantes. El 99,9% de las cosas que a mí me gustan son engordantes. Y no como poco, pero tampoco una cantidad... Yo he visto un montón de gente comer más cosas, pero quizás comen más variado que yo, que a mí todo lo que me gusta es engordante", explicó.

Luego mostró el plato terminado y reconoció que se trata de una de sus mayores debilidades. "Esta delicia es mi debilidad y me puede. No sé cómo acostumbrarme a la idea de que por mucho tiempo no podré comer esto, pero ahora a disfrutarlo", dijo.

También admitió que imagina como uno de los mayores desafíos reemplazar ese menú por opciones más saludables. "No sé cómo voy a hacer, va a ser muy difícil suplantar este plato. Las milanesas al horno y con vegetales no son lo mismo", aseguró.

Al finalizar su presentación, reveló cuál es la meta personal que la impulsa en este nuevo paso por el programa: volver a entrar en la última campera que le regaló Susana Giménez.