La ciencia y la tecnología llegan a todas las actividades, incluido el deporte. Por ejemplo, en las pelotas, las raquetas de tenis y en los elementos que se usan en atletismo. La ciencia también llega al cuerpo de los deportistas. La biomecánica estudia cómo funciona el cuerpo humano en cada uno de sus movimientos, la función que cumplen los huesos, los músculos, los tendones, etc. Al saber cómo funciona el cuerpo humano se pueden planificar los entrenamientos para tener el mejor rendimiento posible.
Recientemente se supo del uso de chalecos inteligentes en el fútbol y en otros deportes de alto rendimiento. Estos chalecos miden datos biomédicos en tiempo real. Pueden medir el pulso, temperatura corporal, niveles de oxigenación en sangre, frecuencia cardíaca, y hacer electrocardiogramas, entre otras cosas.
Los chalecos llevan sensores que permiten medir todos estos parámetros. Esos sensores deben estar en contacto con la piel. Ellos podrían causar una lesión en el caso de alguna caída o golpe. Con el desarrollo de la ingeniería textil y de la microelectrónica se pudieron desarrollar telas (conocidas como e-textiles) que tienen los sensores, actuadores y hasta microprocesadores incorporados. También se pueden incluir acelerómetros y giróscopos que registran cómo se mueve el cuerpo y la posición del mismo. Hacerlos es muy complejo porque deben permanecer siempre pegado al cuerpo, no ser afectados por la transpiración, deben ser cómodos y no producir ninguna lesión.
Los datos se almacenan en el chaleco y también pueden transmitirse en tiempo real a una central que puede ser una computadora, tablet o teléfono. Con esta información un equipo formado por médicos, fisioterapeutas, entrenadores, analistas de datos, etc. pueden saber cómo está respondiendo el cuerpo de cada deportista en todo momento y sugerir lo que conviene hacer en cada caso.
Este tipo de prendas no son nuevas, se empezaron a desarrollar en el año 2000. En el 2010 se empezaron a usar en los entrenamientos. Fueron pensados para deportes de mucho contacto y golpes como el rugby y futbol americano. En 2015 se autorizó a usarlos en los partidos de fútbol y se extendieron a otros deportes.
¿Qué relación tiene todo esto con las ciencias básicas?
Todos los desarrollos electrónicos se basan en física básica. El análisis de datos, por ejemplo, usa modelos matemáticos elementales. Los desplazamientos en el campo de juego se miden con las mismas técnicas matemáticas que las que se usan para estudiar los objetos del cielo. Con eso se puede saber cuánto se movieron, con qué velocidad y su aceleración.
La trasmisión de los datos en tiempo real merece un párrafo aparte. Esto puede hacerse con bluetooth, con GPS o con otro sistema de transmisión sin cable como el WIFI. Cuál se use depende del lugar. La transmisión inalámbrica comenzó a usarse en astronomía, por la necesidad de transferir grandes volúmenes de datos desde los telescopios a otros lugares y eso dio lugar al desarrollo del WIFI.
Esto muestra la importancia de la investigación en ciencias básicas como la astronomía, la física, la matemática, la química, etc. que muchas veces es tratada como un trabajo de menor importancia.