La muerte de Joaquín Cabrales, el joven CEO de la histórica empresa cafetera, volvió a poner en primer plano la trayectoria de una de las compañías más emblemáticas del país. En medio de la conmoción por su fallecimiento a los 32 años, también recobró relevancia uno de los proyectos más innovadores que impulsó la firma en los últimos años: el desarrollo del primer café cultivado, cosechado y procesado íntegramente en Argentina.
Hasta el 18 de julio, Yerba Buena celebra la Semana del CaféLa iniciativa tuvo como escenario a Tucumán, donde la empresa Cabrales trabajó junto con el Gobierno provincial y el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) para transformar una idea inédita en un hito para la industria nacional.
Tucumán hizo historia con el primer café producido íntegramente en Argentina
Lo que comenzó como un proyecto experimental terminó marcando un antes y un después para la caficultura argentina. Gracias al trabajo conjunto entre Cabrales S.A., el IDEP Tucumán y productores locales, el país dejó de ser únicamente un importador y consumidor de café para incorporarse al grupo de naciones que también producen café de origen.
El proyecto superó las distintas etapas técnicas hasta llegar a la obtención de un producto final elaborado completamente en territorio argentino, con características propias y potencial para abrir un nuevo horizonte productivo para la provincia.
Las condiciones agroclimáticas de Tucumán fueron determinantes para alcanzar ese objetivo. El clima subtropical y el terroir del pedemonte permitieron desarrollar un grano con atributos sensoriales distintivos, caracterizado por un cuerpo equilibrado y un aroma persistente.
El café obtenido incluso recibió la aprobación de la Mumac Academy, institución de referencia internacional en cultura y capacitación cafetera.
"Hemos demostrado que el suelo argentino, con el cuidado y la técnica adecuada, puede darnos un café de excelencia que no tiene nada que envidiarle a los grandes orígenes del mundo. Nos enorgullece contribuir a este proyecto pionero que pone a Argentina en el mapa como productor de café", expresó Martín Cabrales, presidente de la empresa.
La alianza entre Cabrales y Tucumán que impulsó una nueva producción
El proyecto comenzó a consolidarse en 2025, cuando la empresa firmó un convenio de cooperación con el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) de Tucumán. La iniciativa contempló el acompañamiento técnico a pequeños y medianos productores, la capacitación de caficultores y baristas mediante la Academia del Café de Cabrales y la evaluación permanente de la calidad del cultivo.
Si bien en el país ya existían pequeñas experiencias de cultivo en la yunga salteña, la articulación entre el sector público y privado permitió que Tucumán diera un salto cualitativo y avanzara hacia una producción con proyección comercial.
El objetivo del programa también fue ampliar la matriz productiva provincial, generar nuevas oportunidades para los productores y posicionar a Tucumán como una región con capacidad para desarrollar una industria cafetera propia.
Un legado que trasciende a la empresa
La noticia de la muerte de Joaquín Cabrales volvió a poner el foco sobre una empresa con más de ocho décadas de historia y sobre iniciativas que buscan proyectar su crecimiento hacia nuevos desafíos.
Entre ellas, el desarrollo del café tucumano aparece como uno de los proyectos más trascendentes de los últimos años, no solo para Cabrales, sino también para la economía regional y para una actividad que, por primera vez, permitió que Argentina ingresara al mapa de los países productores de café.