Mientras la Plaza Independencia empezaba a llenarse de camisetas celestes y blancas, Ana Carbajal y Mikau "Mike" Ratajczyk ya estaban ahí. No querían perderse ni un minuto de una celebración que, para él, todavía resulta difícil de explicar.
Hace apenas tres meses se casaron, pero su historia empezó mucho antes y a miles de kilómetros de distancia. Se conocieron por internet mientras ambos estudiaban idiomas. Él quería aprender español; ella practicaba otra lengua. Los mensajes se transformaron en videollamadas, luego en viajes entre Argentina y Polonia y, después de casi tres años de relación a distancia, decidieron casarse.
"Él vino dos veces a Argentina y yo también viajé a Polonia. Recorrimos un poco de Europa juntos y desde el principio hubo muy buena conexión", contó Ana.
Ahora eligieron Tucumán para comenzar su vida como pareja. Ella está terminando Ingeniería Biomédica; él trabaja para una empresa logística de transporte de Polonia de manera remota.
Para Mike, vivir un Mundial en Argentina fue una experiencia inesperada. Incluso días atrás habían viajado a Buenos Aires para los festejos tras el triunfo frente a Egipto.
"Es una locura. Pienso que es algo que hay que vivir al menos una vez. Estoy muy agradecido y me siento muy privilegiado de poder estar acá", dijo.
Ana disfruta de mostrarle al país desde adentro. No solo los paisajes o las comidas, sino también la manera en que los argentinos viven el fútbol.
"Estoy muy orgullosa de nuestra gente. En estos momentos no hay diferencias de nada: simplemente somos argentinos y nos apoyamos. Él se emociona mucho viendo eso", aseguró.
Aunque no descartan instalarse algún día en Polonia para estar cerca de la familia de Mike, por ahora el proyecto está en Tucumán. Y el primer gran recuerdo de esta nueva etapa llegó envuelto en banderas, bombos y una Plaza Independencia repleta celebrando el pase de Argentina a la final.