La selección argentina protagonizó un triunfo cinematográfico en Atlanta para sellar su clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026. El combinado nacional estuvo 2-0 abajo, convivió de cerca con el fantasma de la eliminación prematura y encima Lionel Messi falló un penal clave en la primera mitad. Sin embargo, la "Scaloneta" reaccionó a puro coraje sobre el cierre del tiempo reglamentario para dar vuelta la historia con un agónico 3-2. En vivo en ESPN Mundial, Carlos Tevez y Sergio “Kun” Agüero vivieron cada sacudida del marcador con la misma intensidad y sufrimiento que cualquier argentino frente a la pantalla.
El primer cachetazo de la tarde llegó apenas a los 15 minutos del primer tiempo, cuando Yaser Ibrahim puso en ventaja a los africanos con un cabezazo letal. De inmediato, las cámaras del canal enfocaron la ubicación de los comentaristas estrellas: la cara de Tevez lo decía todo. El exdelantero de Boca, estupefacto, miraba fijo la pantalla sin poder creer cómo el equipo de Lionel Scaloni quedaba contra las cuerdas y sin respuestas claras en el arranque del partido.
El penal errado y un silencio ensordecedor
Pocos minutos después, una dura falta dentro del área sobre Nicolás Tagliafico encendió la ilusión del empate desde los doce pasos. Pero el destino tenía preparado otro trago amargo: el arquero Mostafa Shobeir adivinó la intención de la "Pulga" y le desvió el remate cruzado.
En el set de televisión, la reacción de las leyendas albicelestes fue demoledora: el Kun se tomó la cara con ambas manos en un gesto de pura desesperación, mientras que el Apache quedó completamente congelado, inmóvil y con la mirada perdida en la nada. El relator Sebastián "Pollo" Vignolo narró el fallo en medio de un silencio sepulcral que reflejó a la perfección el desconcierto generalizado. Para el capitán argentino, se trató de su cuarto penal fallado en la historia de los Mundiales (sobre ocho intentos) y el segundo de esta edición, repitiendo el mismo poste que contra Austria en la fase de grupos.
El panorama se volvió aún más negro en el complemento cuando, a los 22 minutos, Mostafa Ziko decoró una réplica fulminante para estampar el 2-0 a favor de los "Faraones". La eliminación parecía juzgada, pero la mística de este plantel apareció justo a tiempo.
El estallido y el descontrol con los goles de la victoria
A los 34 de la segunda mitad, Cristian “Cuti” Romero metió un frentazo salvador tras un centro de Messi para poner el 1-2 y devolverle el alma al cuerpo a todo el país. Apenas cuatro minutos después, a los 38, el propio Messi capturó un rebote en el área chica y sacó un bombazo inatajable para cobrarse revancha ante Oufa: un 2-2 que hizo detonar el estudio de televisión. El Kun, Carlitos y Vignolo saltaron de sus asientos completamente enloquecidos, gritando el gol como niños en una escena idéntica a la que se replicaba en cada casa de la Argentina.
“¡Vamos! ¡Gol de Leo, Pollo, vamos!”, se llegó a escuchar en la transmisión en medio de los gritos desbordados de los exfutbolistas por el tremendo desahogo.
Pero la épica de la "Scaloneta" guardaba un capítulo definitivo. Cuando transcurría el minuto 93, Enzo Fernández conectó de cabeza un envío llovido de Lautaro Martínez para firmar el 3-2 final. Allí se desató el descontrol absoluto: el Pollo, el "Kun" y Tevez festejaron el gol agónico saltando y abrazándose en un festejo desaforado que borró de un plumazo todas las angustias acumuladas durante la tarde.
Con este agónico triunfo, Argentina sacó pasaje directo a los cuartos de final. Messi, por su parte, estiró su récord histórico a 31 presencias mundialistas y alcanzó los 8 goles en la actual competencia, liderando la tabla de artilleros por encima de Kylian Mbappé y Erling Haaland. Ahora, el combinado nacional descansará a la espera de su próximo rival, el cual saldrá del ganador de la llave entre Colombia y Suiza.