Aunque la sal rosa del Himalaya se formó hace más de 250 millones de años y fue descubierta históricamente en el año 326 a.C. (según la leyenda, por los caballos del ejército de Alejandro Magno, que se pusieron a lamer las rocas en la actual mina de Khewra, Pakistán), la idea de hacer una lámpara con ella es un invento moderno. El concepto nació en la década de 1980.
Si se busca crear una fuente de luz indirecta y económica, no lo suficientemente brillante como para leer, pero sí suave como para generar un agradable resplandor rosado, las lámparas de sal del Himalaya son la mejor opción. Son trozos de sal cristalina rosa montados sobre bases de madera e iluminados desde dentro por un pequeño foco.
Efectos no confirmados
Algunos promocionan que los artefactos tienen diversos poderes curativos, pero ningún estudio importante ha comprobado si las lámparas inciden en la salud o la calidad del aire local. Principalmente son los vendedores quienes afirman que pueden aliviar la depresión y la ansiedad. Al expandirse la industrialización y la exportación de la sal de las minas de Khewra, los mineros y artesanos paquistaníes se dieron cuenta de que los grandes bloques de sal que extraían eran translúcidos.
Al tallarlos a mano y ahuecar su base para introducir una vela (que en la modernidad se convirtió en un foco pequeño) notaron que la densidad de la sal filtraba la luz de una manera hermosa. En los años 80 y 90, hubo un enorme crecimiento en los mercados occidentales por los productos de medicina alternativa, meditación y decoración mística.
Los comercializadores vieron una oportunidad perfecta en estas piezas artesanales: no solo eran atractivas visualmente, sino que se alineaban con la tendencia de "conectar con la naturaleza dentro del hogar". Para hacerlas más atractivas, se comenzó a difundir la teoría de que el calor del foco ayudaba a liberar iones negativos, imitando el aire de las minas de sal europeas donde se practicaba la espeleoterapia (terapias respiratorias en cuevas de sal). En resumen, no fue un descubrimiento científico, sino una evolución artesanal y comercial.
Actualidad
Las lámparas de sal son un fenómeno global masivo y un elemento básico en el mundo de la decoración de interiores y el bienestar (wellness). Su popularidad explotó a finales de la década de 2010 gracias a redes sociales como Instagram, TikTok y Pinterest. Se convirtieron en el accesorio imprescindible para los dormitorios de estudiantes, oficinas en casa y estudios de yoga debido a la luz ambiental cálida que emiten, ideal para relajar la vista antes de dormir.
Pakistán exporta millones de toneladas de sal al año en forma de lámparas hacia Estados Unidos, Europa y América Latina. Es un mercado tan grande que el gobierno pakistaní ha implementado regulaciones estrictas en los últimos años para proteger su origen geográfico y evitar que se venda sal de otros lugares como "sal del Himalaya".