Hace unos días, Dua Lipa volvió a mostrar que su relación con los libros, va mucho más allá de una recomendación ocasional. La cantante inauguró en Oporto, Portugal, la "Biblioteca Manifesto", un espacio creado en colaboración con la histórica Librería Lello y pensado como una extensión física de su proyecto literario: el Service95 Book Club.
La biblioteca reúne 100 títulos que la artista considera importantes para leer el mundo contemporáneo. La selección está atravesada por una idea central: poner en circulación obras que cuestionan el poder, la censura, la exclusión y las narrativas dominantes.
Una biblioteca dentro de una librería histórica
La Biblioteca Manifesto funciona en la Librería Lello, uno de los espacios culturales más reconocidos de Oporto. La propuesta no aparece como una biblioteca tradicional, sino como un proyecto alrededor de libros que abren debates sobre temas sociales, políticos y culturales.
El espacio está organizado en torno a ejes como el poder, el control, la voz y la memoria. Allí aparecen obras de ficción, ensayos, memorias y textos que, en distintos momentos o contextos, fueron censurados, prohibidos, cuestionados o leídos como incómodos por sus formas de abordar la libertad, la identidad, el género, la raza o los abusos de poder.
Del club de lectura al espacio físico
La iniciativa se conecta con Service95 Book Club, el club de lectura impulsado por la artista para recomendar libros, conversar con autores y acercar nuevas lecturas a una audiencia global. Desde ese espacio, la artista ya venía difundiendo novelas, ensayos y memorias de autores de distintos países, con una mirada marcada por la diversidad cultural y el interés por las historias que discuten los discursos establecidos.
Con la Biblioteca Manifesto, ese proyecto da un paso más y se transforma en un espacio físico. El eje principal de la propuesta es la defensa de la libertad de lectura, a partir de una selección de libros que cuestionan el poder, la censura, la exclusión y las narrativas dominantes.
Entre los títulos mencionados por la organización aparecen clásicos y obras contemporáneas como 1984, de George Orwell; El cuento de la criada, de Margaret Atwood; Fahrenheit 451, de Ray Bradbury; Un mundo feliz, de Aldous Huxley; y Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. También se incluyen obras de Simone de Beauvoir, Franz Kafka, Alice Walker, Salman Rushdie, Min Jin Lee, Milan Kundera y Olga Tokarczuk, entre otros autores.
La selección no apunta solo a libros “difíciles” o académicos. La idea es reunir títulos capaces de activar conversaciones sobre el presente: quiénes pueden contar una historia, qué voces quedan afuera, qué relatos se vuelven oficiales y cuáles son silenciados.