La somnolencia excesiva diurna es esa sensación de sueño pesado o letargo durante el día que interfiere con las actividades normales. La Mayo Clinic detalla que quienes lo padecen, suelen dormir más de 11 horas por noche y aun así presentan dificultades para despertarse, confusión al levantarse y una marcada incapacidad para mantenerse despiertos a lo largo del día. Esta condición puede desarrollarse de manera gradual y requerir la exclusión de otras causas comunes de alteraciones del sueño para su diagnóstico.

Si a pesar de dormir las horas suficientes -y más- continúa el estado de somnolencia extrema, es fundamental consultar a un especialista. Podría sufrir de apnea del sueño, narcolepsia u otros trastornos que requieren tratamiento médico específico. De acuerdo con Healthline (web de divulgación médica), no solo implica reposar más de lo habitual y necesitar frecuentes siestas, sino también la sensación de que estas pausas no aportan una recuperación real. 

Las personas afectadas pueden experimentar confusión, distracción o una constante necesidad de cerrar los ojos, síntomas que pueden confundirse fácilmente con la fatiga, aunque en este caso la raíz está en la somnolencia y no solo en la falta de energía.

Lo que se puede hacer antes de la consulta

Ignorar la somnolencia crónica puede tener consecuencias graves en dos aspectos: la salud y la seguridad. En el segundo aspecto, el estado reduce los reflejos tanto o más que el consumo de alcohol, aumentando drásticamente la probabilidad de choques o errores graves en el trabajo.

La falta de un sueño reparador a largo plazo está vinculada con un mayor riesgo de hipertensión, enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y obesidad. Las alteraciones del estado de ánimo son comunes también ya que fomenta la irritabilidad, la ansiedad y aumenta significativamente el riesgo de desarrollar depresión.

Para reducir el impacto es bueno mantener un horario fijo al dormir para que el reloj biológico esté regulado. En cuanto a lo logístico, la habitación debe tener una temperatura de alrededor de 18°. 

Hay que evitar estimulantes, como la cafeína, nicotina y el alcohol por la tarde y noche. Aunque el alcohol da sueño inicial, destruye la calidad del descanso profundo, lo mismo sucede con las cenas abundantes. Al despertar es bueno exponerse a la luz del sol porque le indicará al cerebro que ya es hora de estar alerta. 

Enfrentar la somnolencia requiere entenderla, pero existen estrategias inmediatas y de largo plazo para combatirla antes de que entre en acción un profesional.