Las alertas se cumplieron y después de un largo tiempo de advertencias que se acrecentaron en masa de noticias en el último tiempo, el Servicio Meteorológico Nacional confirmó que el fenómeno de El Niño/Oscilación del Sur, habría comenzado. De acuerdo con las observaciones de la entidad nacional, la actividad del Pacífico ecuatorial así como de la atmósfera, revelarían el inicio de la fase El Niño.
Invierno 2026 en Argentina: cómo estarán las temperaturas y qué pasará con la llegada de El NiñoLa actualización realizada el 12 de junio por el SMN revela el panorama que se está gestando en el océano Pacífico ecuatorial, consistentes con los pronósticos realizados para el trimestre junio-julio-agosto de 2026 que advertía un 90% de chances de desarrollo de una fase cálida o El Niño. La última advertencia reveló una circulación del viento que se condice con el calentamiento observado, mientras que los alisios debilitados y la circulación en los niveles altos, “estarían indicando el inicio de esta fase”.
El aviso del SMN ante un océano que se calienta
De acuerdo con el SMN, durante el mes de mayo, la temperatura del agua del mar fue superior a los valores normales. El calentamiento se extiende desde la costa sudamericana hasta 160° al este aproximadamente. Las máximas anomalías se observan cerca de la costa sudamericana.
Desde julio de 2025 las temperaturas de agua de mar mostraron un enfriamiento sostenido en la mayoría de las regiones Niño, asociado al desarrollo de la fase fría o La Niña. Desde diciembre 2025/enero 2026 este enfriamiento comenzó a debilitarse gradualmente y desde febrero algunas regiones comenzaron a registrar anomalías positivas, es decir, más cálidas. Durante mayo, las regiones Niño tuvieron un calentamiento, manteniéndose todas con anomalías positivas, es decir, de mayor calentamiento del habitual.
Dinámica del fenómeno global
Estas crecientes anomalías en la superficie se deben a unas condiciones subsuperficiales inusualmente cálidas en el Pacífico tropical, con temperaturas que superan los 6 °C por encima de la media y que proporcionan una importante reserva de calor que contribuye al calentamiento superficial observado.
El Niño y La Niña son fases opuestas de la Oscilación del Sur de El Niño (ENSO), uno de los patrones climáticos naturales más poderosos de la Tierra.
Impactos globales
El fenómeno de El Niño se caracteriza por un calentamiento de la temperatura de la superficie del océano en el Pacífico ecuatorial central y oriental. Suele ocurrir cada dos a siete años y dura entre nueve y doce meses.
Por lo general, comienza a desarrollarse entre marzo y junio y alcanza su máxima intensidad entre noviembre y febrero, y sus repercusiones en las temperaturas globales suelen ser más pronunciadas en el segundo año posterior a su desarrollo.
Los efectos de cada evento de El Niño/La Niña varían según su intensidad, duración, época del año en que se desarrolla y su interacción con otros modos de variabilidad climática (como el Dipolo del Océano Índico). No todas las regiones del mundo se ven afectadas, e incluso dentro de una misma área, los impactos pueden ser diferentes. Incluso cuando ENSO es neutro, pueden producirse fenómenos meteorológicos extremos.