Noruega derrotó 3-2 a Senegal y selló su clasificación a la siguiente ronda del Mundial 2026. Con dos triunfos en igual cantidad de presentaciones, el equipo europeo no solo se destacó por su rendimiento dentro del campo, sino también por un festejo que rápidamente dio la vuelta al mundo.
Una vez consumada la victoria, los jugadores se acercaron a las tribunas para compartir un ritual que ya se volvió una marca registrada de los equipos escandinavos.
Inspirado en sus raíces vikingas, los hinchas simulan un movimiento de remo colectivo, como si impulsaran un barco, en una sincronía que mezcla identidad cultural y pasión futbolera.
En esta ocasión, el plantel decidió sumarse a la escena y elevó el espectáculo. Con Martin Odegaard como líder y “director de orquesta”, los futbolistas se sentaron sobre el césped y replicaron el movimiento junto al público.
Tras dos golpes marcando el ritmo, todo el estadio acompañó en una coreografía perfectamente coordinada que generó una postal impactante.
El festejo no tardó en viralizarse: las imágenes recorrieron las redes sociales y despertaron la admiración de los fanáticos, que destacaron tanto la originalidad como la conexión entre el equipo y su gente.
Con este resultado, Noruega afrontará un atractivo duelo ante Francia para definir su posición final en el Grupo I, en lo que promete ser otro capítulo apasionante en su camino mundialista.