El Banco Central (BCRA) arrancó la semana con una nueva compra de divisas en el mercado oficial y logró que las reservas internacionales retomaran la senda alcista después de cuatro jornadas consecutivas de retrocesos.
La autoridad monetaria adquirió este lunes U$S 50 millones, con lo que elevó el saldo comprador acumulado de junio a U$S 1.156 millones.
Con este resultado, las compras netas realizadas en lo que va de 2026 alcanzaron los U$S 10.903 millones, una cifra que ya supera el piso de la meta anual de acumulación de reservas, fijada en U$S 10.000 millones.
Sin embargo, el comportamiento de junio refleja una desaceleración respecto de los meses anteriores. El Banco Central continúa interviniendo en el mercado cambiario, aunque con un ritmo más moderado y una participación menor sobre el volumen total operado.
Las reservas volvieron a crecer
Las reservas internacionales brutas aumentaron U$S 139 millones y cerraron en U$S 47.507 millones.
De esta manera, el stock volvió a ubicarse por encima de los U$S 47.500 millones luego de cuatro ruedas consecutivas de bajas.
La mejora se produjo pese a una caída del 1% en el precio del oro y a movimientos mixtos entre las principales monedas que integran la canasta de Derechos Especiales de Giro (DEG). Durante la jornada, el euro retrocedió 0,40% frente al dólar, la libra esterlina avanzó 0,11%, el yen se depreció 0,19% y el yuan se apreció 0,09%.
Menos compras y una estrategia más cautelosa
El dato dejó una doble lectura para el mercado. Por un lado, el repunte de las reservas permitió revertir parcialmente la dinámica negativa observada la semana pasada. Por otro, volvió a poner en evidencia una estrategia más prudente por parte del Banco Central, consignó Ámbito.
Según analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), una de las señales indirectas de intervención para moderar la suba del tipo de cambio fue justamente la menor intensidad de las compras oficiales.
Durante la semana pasada, el BCRA adquirió apenas U$S 233 millones, equivalentes a unos U$S 58 millones diarios. La sociedad de bolsa indicó que la media móvil de cinco ruedas ronda actualmente los U$S 57 millones por día, el nivel más bajo desde mediados de marzo y muy por debajo de los U$S 195 millones diarios observados a fines de mayo.
Para PPI, esta desaceleración responde tanto al cumplimiento anticipado de la meta anual de acumulación de reservas como a una mayor cautela frente a un mercado que comienza a mostrar una demanda privada más activa y una menor oferta de divisas.
En junio, el Banco Central compró el equivalente al 17,3% del volumen operado, muy por debajo del 31,1% registrado en abril y del 30,1% de mayo.
Más presión sobre los dólares alternativos
En el frente cambiario, el dólar mayorista cerró prácticamente sin cambios. La cotización avanzó apenas 0,03% y finalizó en $1.461,50 para la venta.
El valor quedó un 17,58% por debajo del techo de la banda cambiaria, establecido en $1.742,24.
La mayor tensión se observó en los dólares alternativos. El dólar MEP subió 0,50% y cerró en $1.484,64, mientras que el contado con liquidación (CCL) avanzó 2,60% hasta los $1.528,41.
Por su parte, el dólar blue aumentó 1,01% y se ubicó en $1.495.
Con estos valores, la brecha entre el blue y el dólar mayorista quedó en 2,29%, mientras que la diferencia entre el CCL y el oficial superó el 4,5%.
Qué mira ahora el mercado
En el mercado de futuros predominó una tendencia bajista. La curva mostró una caída promedio de 0,08%.
Los contratos de junio retrocedieron 0,14%; los de julio, agosto y septiembre bajaron 0,10%; diciembre cayó 0,06%; y febrero de 2027 perdió 0,20%.
Las tasas implícitas quedaron en 1,56% mensual para junio, equivalente a 18,73% anualizado, y en 1,71% para julio, o 20,49% anualizado.
El mercado también siguió de cerca la evolución de las tasas en pesos. La TAMAR descendió de 22,25% a 22,19%, mientras que la BADLAR pasó de 21% a 20,69%.
Los analistas consideran que la estabilidad de estos rendimientos será determinante para sostener el atractivo del carry trade frente a un dólar que, aunque todavía se mantiene contenido dentro de la banda cambiaria, comenzó a mostrar una mayor sensibilidad ante la demanda privada de cobertura.
En paralelo, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyectó un dólar mayorista de $1.422 para junio, $1.447 para julio y $1.476 para agosto.
Con el cierre de este lunes, el tipo de cambio oficial ya se ubica por encima de las estimaciones para junio y julio, y cada vez más cerca de la proyección prevista para agosto. Para diciembre, el consenso del mercado mantiene una expectativa de $1.658.