Las luces están bajas. La pantalla curva envuelve a más de 400 personas que la están mirando. La imagen de Julián Alvarez se agiganta. La pelota lo acompaña. Le sigue el paso mientras corre hasta que él decide darle un paso a la red. Sale a festejar el gol. Su mirada periférica busca a quien abrazar y hacia allí va.
En el centro del escenario está parada Sandra Rossi. Sí, la mujer que se encargaba de entrenar el cerebro de los jugadores de River en los primeros 10 años de Marcelo Gallardo como director técnico de River. “Miren ustedes a su alrededor a quién quisieran abrazar para celebrar que algo les salió bien en su trabajo”, señala la experta en neurociencia en el encuentro de Innovación Sostenible organizado por LA GACETA. La mujer que entrena a los deportistas de alta competición explica cosas simples para que el cerebro esté listo para tomar decisiones en el máximo nivel de exigencia. Y, rescata cómo aún en esos momentos donde todo está a mil la cabeza busca el alivio del abrazo, del agradecimiento.
Casi al mismo tiempo que Rossi está hablando -dicho sea de paso, ella comentó en los pasillos que en sus estudios siempre los lideraba el 9 de la Selección Nacional-, a pocas cuadras del hotel donde transcurría el evento está el Concejo Deliberante de la ciudad. Allí los ediles aprobaron el aumento del precio del viaje en ómnibus.
Podría ser un gol. Al fin y al cabo hace más de 15 días que se vienen “entrenando” para esta sesión. Es difícil saber cómo les habría ido a ediles, empresarios y funcionarios en el laboratorio de alto rendimiento donde Rossi entrena los cerebros. Pero parece que la única idea que salió a flote del Concejo Deliberante fue aumentar el valor del recorrido. Ni los impotentes opositores ni los goleadores oficialistas llegaron a una solución para el transporte público que cada minuto que pasa pierde su batalla contra el taxi o contra uber.
Cuando se dio por aprobada la ordenanza del aumento, ¿a quién habrán ido a abrazar los concejales? ¿A los empresarios, que ya perdieron el prestigio con el servicio que proveen? ¿Al gobernador de la provincia? ¿A la intendenta? Imaginemos por un segundo que existiera alguno de esos abrazos -imposible verlo en grandes pantallas porque seguramente a los protagonistas les da vergüenza-, ¿qué sentido tendría? Al ciudadano de a pie le debe costar mucho entender por qué es el tonto del medio de este juego donde lo único que cambia es el precio, que además siempre es mayor. A veces los engañan con subsidios para que algunos no paguen el viaje, pero es simplemente una trampa porque desde otro lado lo terminan pagando, ya que al fin y al cabo sale de las arcas públicas.
Un freno creativo
Cuando Rossi se suelta a hablar del cerebro se entusiasma y no para. Advierte que hay que saber respirar y fundamenta sus palabras con Montiel pateando el penal más festejado por los argentinos en el último lustro. La experta en neurociencias considera que aquellos que encabezan los rankings en sus habilidades para el alto rendimiento consiguen buenas respuestas cuando exponen sus frenos inhibitorios. Para los que no entendemos nada y queremos hacerlo, ella tiene una explicación muy simplista. En milisegundos el jugador -podría ser cualquiera en un momento de decisión- tiene varias opciones pero elige la mejor, la que menos riesgo le causará -ahí está el freno inhibitorio-, porque el más hábil no opta por la jugada más vistosa ni por la más arriesgada; su cerebro le manda a hacer la que menos problema le traerá.
Como jugadores de alto rendimiento, los legisladores eligieron la jugada de menor riesgo. En la sesión de esta semana que nunca más volverá, los legisladores no tuvieron manifestaciones generales y estuvieron tan concentrados en los temas que llevaron al recinto que el tema de no poder precisar cuánto y cómo es la remuneración -se describió en LA GACETA siete días atrás- que tienen. ¿Cuál sería el problema de exponerlo a la ciudadanía que los eligió y de paso darles claridad y transparencia? Indudablemente, los 49 representantes del pueblo -además del secretario y el presidente de la Cámara- deben saber por qué el silencio es la mejor jugada. El secreto antes que la transparencia. Está claro que los 6 millones de pesos que figuran en el recibo de sueldo -o de dieta- no es el punto de dolor para los legislativos. Los nombramientos y la asistencias, subsidios o festejos que se organizan los representantes del pueblo -pero pagan las arcas legislativas- es lo que tienen que ocultar.
Durante la sesión hubo chisporroteos entre el oficialista Gerónimo Vargas Aignasse y el camperista José Seleme pero no avanzó porque el propio vicegobernador pidió prudencia y tranquilidad. El titular de la Cámara intenta que la Legislatura no haga olas en la vida pública tucumana. El freno inhibitorio puede ayudarlo al contador Miguel Acevedo pero no a la institución que preside que con tanto silencio resuenan otros gritos.
No hace mucho tiempo, cuando La Libertad Avanza eran piezas, al arquitecto de las estructuras tucumanas se le consultó cómo iba a construir en Tucumán. El entonces ministro nacional respondió que lo importante era hacer una gran elección en 2025 porque a partir de allí todos se irían sumando a La Libertad Avanza. Algo de eso viene ocurriendo y en los últimos días vieron el regreso del hijo pródigo José Macome quien había sido echado por anteponer intereses personales por sobre La Libertad Avanza. Seguramente, habrá sido perdonado y habrá compromisos de no hacerlo más. La historia de Macome ilusiona a más de un opositor que, como Claudio Viña, decidió saltar el cerco. Pareciera que ser ex alfarista es una antecedente potable para la visa libertaria.
Operación algebraica
El peronismo no anda de sumas sino de restas. En las cuatro últimas reuniones en las que el gobernador de la provincia intenta ordenar sus huestes no estuvieron ni el senador Juan Manzur y los hermanos Yedlin. Es más, el ex mandatario provincial anduvo por Santiago del Estero en una reunión K en la que apareció acompañando a Gerardo Zamora. El tucumano Fernando Juri Debo estuvo a su lado. La vecina provincia no deja de ser una sombra que incomoda al actual gobernador de la provincia. Mientras él muestra encuestas que lo dan como uno de los gobernadores en el “top five” de la provincia, el santiagueño hace gala de otra en la que aparece en la punta y el tucumano muy lejos. La paz entre Manzur y Osvaldo Jaldo es tan irreal como la que firmó Donald Trump para liberar el estrecho de Ormuz. Así como se dan las cosas nadie descarta en el PJ tucumano que se pueda vivir la segunda parte de “La guerra del oflador”. Los principales actores Miguel Acevedo y Rossana Chahla que saltaron al estrellato del productor Manzur van a verse complicados si finalmente la sangre llega al río.
Mientras tanto, las fuerzas del mal hacen de las suyas. Varios andan juntando papeles para dinamitar los comicios que el gobierno provincial proyecta para que se realicen en menos de un año. Varios abogados empezaron a trabajar para incomodar las candidatura posibles candidaturas de Jaldo buscando computar los años que estuvo al frente del Poder Ejecutivo cuando Manzur se fue de escudero de Alberto Fernández a Buenos Aires y dejó la Casa de Gobierno tucumana. Otros andan en busca de antecedentes para obstaculizar la postulación de Lisandro Catalán poniendo en tela de juicio su domicilio para ser candidato a gobernador. Ambos planteos tienen -hasta ahora- pocas posibilidades de prosperar- pero va a contrariar a ambas figuras políticas.
Cuando Sandra Rossi subió al escenario pidió que se encendieran las luces y le agradeció a uno de los asistentes al encuentro. Al doctor José Barraza no le quedó más remedio que pararse y recibió un aplauso. De esa manera, la especialista de los cerebros de alto rendimiento abrazó a un médico tucumano que había contribuido a dedicarse a esta especialidad. Un acto de reconocimiento y de confianza, que escasea en la vida pública porque la confianza ha devenido en conveniencia.