La Reserva de Atlético Tucumán continúa creciendo a pasos agigantados. Con goles de Lucas Videla y Julio Germain Vallejo (de penal), el “Decano” venció a Gimnasia y Esgrima La Plata por 2-1 y aseguró su clasificación a los playoffs del torneo Proyección por tercera vez consecutiva. Esta vez, el mérito fue aún mayor: sólo avanzaban cuatro (ya no ocho, como en anteriores ediciones) de 18 equipos a los cuartos de final.

Los números no engañan. Los 30 puntos que consiguió el conjunto de Ramiro González (que le permitieron entrar con lo justo a la zona de playoffs, sólo por detrás de Vélez Sarsfield con 44, River con 31 y Racing con 30) evidencian que es uno de los equipos que mejor juega al fútbol en esta categoría. Y esta victoria sobre Gimnasia en el complejo de Ojo de Agua lo sintetiza a la perfección.

Los pibes de la Reserva fueron construyendo una identidad bien clara desde el primer momento que comenzó la temporada: un fútbol dinámico, de buen pie, con la pelota por el piso y con la intención de ser protagonistas como bandera. Cuando el equipo no tiene la pelota, presiona alto y agresivo para recuperarla; cuando la tiene, es criterioso para salir disparado hacia adelante o guardarla entre sus habilidosos volantes de ser necesario.

Y los puntos altos de este equipo son muchísimos. Es hasta injusto elegir una figura en este 4-3-3. Enrique Maza Díaz (19), convocado a la preselección argentina Sub-20 este año, es el arquero y uno de los líderes del vestuario. El lateral derecho Uriel Funes (20) llegó libre desde River y se convirtió en uno de los puntos más altos del equipo. Juan Pablo Posse (21) es el “2”, capitán y voz de mando del plantel. Tomás Jung (21), también proveniente de River, es el central zurdo que aporta salida limpia al equipo. Y Ramiro Paunero (21), que ya debutó en Primera, es un “3” más que sólido en defensa y ataque.

El medio campo es el corazón del equipo. El “5”, Fabricio Velardes (20), entiende todo: tiene marca y es criterioso para dirigir la salida en limpio del equipo. Leandro Olima (17) es uno de los más jóvenes del plantel y se ganó el puesto como interior en el último tramo del torneo; a su buena técnica le agregó un crecimiento físico notable. Julio Germain Vallejo (22) es el “10”, el director de orquesta del equipo, quien maneja los tiempos, la pelota parada y hasta convierte goles.

La delantera acostumbra a rotar, pero esta vez finalizó el campeonato con Lucas Videla (20) de extremo derecho, zurdo y con muchísima habilidad para el uno contra uno. Martín Ortega (19) suele ser el “11”, talentoso y con buena pegada, pero esta vez jugó Martín Paz (18), hombre de la casa. El puesto de “9” se lo ganó indudablemente sobre el final del torneo el goleador Rodrigo Granillo (20), incansable en la lucha contra los centrales, el típico delantero que no da una pelota por perdida.

Alexis Prado (19), defensor central; Mauro Carrizo (19), volante central; Facundo Pimienta (22), extremo; Ian Machena (21), delantero; Ezequiel García (20), delantero centro y Luis Bertulo (17) son otras de las opciones que alternó González durante el año.

El equipo obtuvo varias victorias destacadas para lograr ese envidiable cuarto puesto en la zona B del torneo Proyección. Venció a Aldosivi, Sarmiento, Racing y San Lorenzo sobre el inicio del torneo (alternando victorias como local y visitante), tuvo un bache en la zona media del campeonato que parecía dejarlo sin nada y luego repuntó sobre el cierre, con cinco triunfos en sus últimos seis partidos (Barracas, Gimnasia de Mendoza, Godoy Cruz, Instituto y Gimnasia).

Emoción

El duelo de ayer tuvo realmente una definición para el infarto. Atlético debía ganar y esperar que algunos de los punteros de la zona no hicieran lo propio para clasificarse. La cancha secundaria del complejo lució repleta en sus alrededores para acompañar al equipo, entre familiares, hinchas, colaboradores del club y algunos jugadores de la Primera: Leonel Di Plácido, Ramiro Ruiz Rodríguez, Luciano Vallejo, Clever Ferreira, Nicolás Laméndola, Luis Ingolotti, Leonel Vega y Martín Benítez estuvieron acompañando a los más chicos en un duelo determinante para ellos.

El equipo trabajó su triunfo a base de buen juego y seguridad defensiva y logró irse al descanso con un convincente 2-0, pero la visita logró descontar apenas comenzado el complemento. González movió el banco, los chicos apostaron a la tenencia de la pelota para cerrar el partido y lo hicieron más que bien: no pasaron peligro y se llevaron un partido que parecía poder complicarse sobre el final.

Tras el último pitazo, se escuchó un grito de desahogo, pero medido. Sabían que debían esperar que terminen los demás partidos para poder festejar. Cuando la clasificación se consumó, el complejo estalló en un solo grito de alegría, celebrando la tercera clasificación consecutiva de la Reserva a los playoffs del torneo.

“Estamos muy contentos. Esto es fruto del trabajo de todo el año. Hicimos mucho esfuerzo, somos un grupo muy humilde, pero unido. Ahora vamos paso a paso”, dijo el arquero Maza Díaz tras finalizar el partido.

En cuartos de final, Atlético enfrentará al primero del Grupo A, puesto que ocupa Boca momentáneamente. Independiente deberá recortarle una diferencia de tres puntos y cuatro goles para sacarle el primer lugar de la zona, hoy desde las 15.